Nuestro caso (Marina, Paco y yo) quedó visto para sentencia, y es un poco ocioso especular sobre qué ocurrirá… Pero esperemos que no se dé crédito a la falsa versión de los hechos de la policía (no hubo ninguna «resistencia grave a la autoridad»), y seamos absueltos.
La cuestión de fondo es que, como en tantos otros ámbitos de esta sociedad disfuncional nuestra, los medios devoran a los fines: en un juicio así no puede ni mencionarse el peligro existencial del calentamiento global (que motivó nuestra protesta el 7 de octubre de 2019), y todo se reduce a calibrar si usted se levantó o no del suelo con la debida diligencia cuando los policías antidisturbios querían abrir el paso al tráfico rodado con la máxima urgencia posible.
Amigos, amigas, miremos hacia la Luna en vez de quedarnos embobados mirando el dedo. Miremos hacia arriba (desoyendo la intimación del sistema que resuena cada vez con más fuerza: Don’t Look Up). En torno a los juicios climáticos de estos días, de estos meses, se dirimen dos enormes –gigantescas– cuestiones: 1) la degradación acelerada de la democracia y 2) el avance rápido hacia un planeta Tierra inhabitable para los eres humanos. Hacia eso hay que mirar, y no cejar en nuestros esfuerzos.
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Juicios contra activistas climáticos: quieren convertir la protesta pacífica en delito. Intervención en el programa de la SER «A vivir que son dos días», 30 de mayo de 2026:
https://cadenaser.com/audio/1780124105109/
«Jorge Riechmann, un filósofo a la espera de sentencia»: intervención en el programa de R5 «Reserva natural», 31 de mayo de 2026:
https://www.rtve.es/play/audios/reserva-natural/jorge-riechmann-filosofo-espera-sentencia/17091863/
https://mastodon.social/@enriquesantiago/116639955070609719
https://x.com/anticapiMadrid/status/2059239650745586082
https://youtu.be/Wx-ToL1_Kj8?si=PIgR4nbS8aIOJYU9
https://x.com/PoderPopularWeb/status/2059540619035295765
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Comenta Aurora Despierta: «La peor faceta de esta represión, además del coste personal, es que, si no hay una protesta generalizada, puede sentar un serio precedente para alentar futuras medidas represivas con el objeto de desalentar la lucha por salvarnos de la catástrofe climática y medioambiental en general, que es el verdadero asunto de fondo de todo esto, la cuestión esencial, existencial, y no supuestas infracciones legales en las que no está en juego nada importante, salvo un mal entendido sentido de la autoridad y que, por ello, son menudencias.
De hecho, se ha producido ya un gran parón en las movilizaciones por el clima, a raíz del obstáculo que supuso la pandemia de la covid-19 desde 2020. Y eso ha redundado en un empeoramiento del estado del planeta (más emisiones de CO2, etc.) y del peligro para el futuro de la humanidad. El castigo penal, solo puede contribuir a ese efecto paralizante y sus nefastas consecuencias.
Si el Estado de verdad estuviese por la defensa de nuestra supervivencia, pondría todos sus medios en eso, y no su celo en entorpecer y castigar a quienes luchan por ella ante la irresponsabilidad consciente y escandalosa de los empresarios y la pasividad cómplice del Estado. El Estado, en vez de perseguir con contundencia a los grandes empresarios y otras autoridades con evidentes responsabilidades en la catástrofe en la que ya estamos inmersas, lo hace con quienes, sin violencia, se oponen a ello ante la pasividad del Estado. No debiera haber castigo para estos, e impunidad para aquellos, porque la justicia tenga una lupa para quienes protestan y un punto ciego para quienes contaminan al amparo de la ley.
Los poderosos, para imponerse, no necesitan alterar el orden, se sirven de él, normalizando la situación. Sus víctimas, si aspiran a ser atendidas, se ven presionadas a romper esos límites de la «normalidad», pasando entonces a convertirse en el supuesto peligro, la amenaza, los malos de la película. Además de víctima, culpabilizada, demonizada y criminalizada.
Así, el Estado y la justicia, demuestran, en los hechos, de qué lado está, y que en vez de ser parte de la solución, prefiere ser parte activa del problema. Las generaciones futuras tendrán memoria de esto, de que, en los tiempos críticos, cuando la situación era casi desesperada, la justicia no fue justa, no estuvo del lado de nuestra salvación, sino dificultándola, contribuyendo a la llegada de la catástrofe que nos amenaza hasta con la extinción (si incluimos la guerra en preparación, y la guerra nuclear como su consecuencia), y ganándose así su definitivo descrédito.
Un paso mínimo, aunque insuficiente, en la dirección correcta (para no empeorar las cosas), sería la absolución de todos los encausados.
En refuerzo de la opinión expresada anteriormente, un asunto relevante. La justicia española debiera tener en cuenta la opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia, de la ONU, sobre la responsabilidad de los Estados ante el calentamiento global, y en consecuencia, el derecho que tenemos los ciudadanos para reclamarla. Véase el artículo en esta revista https://www.15-15-15.org/webzine/2025/12/18/obligacion-del-estado-de-mitigar-el-cambio-climatico-la-opinion-consultiva-de-la-corte-internacional-de-justicia/#comment-438212
La responsabilidad principal está en el Estado, no en la reclamación ciudadana para que se cumpla y lo que haga para ser atendida de verdad y pronto. No se debería poner el acento en la responsabilidad de la ciudadanía, habiendo negligencia en sus responsabilidades, por parte del Estado. Cuando además, en la ciudadanía, esa exigencia recae, con mucho peso, sobre las espaldas de personas físicas, muy vulnerables; pero la responsabilidad del Estado, aunque se admita, es más fácil de diluir entre instituciones, legislaturas, diferentes gobiernos, etc., y que, finalmente, no haya ninguna persona que responda de nada, a lo más, algún cese de cargo. El Estado que incumple su deber no puede terminar en la cárcel, pero el ciudadano que lo exige desesperado y exasperado, sí, porque es muy fácil que, incluso sin violencia, trasgreda alguno de los muchos límites que, para él, con excesivo rigor, establece la ley. Y ello, pese a que el perjuicio que haya podido causar la protesta ciudadana, más si ha sido pacífica, sea de imposible comparación con el que podría causar el Estado, al estar en dimensiones totalmente diferentes, siendo la de éste, medible en muchos centenares de años incluso más, para miles de millones de personas, y con innumerables pérdidas materiales. ¿Duro castigo para unos e impunidad, de hecho, para otros?. Sería injusto. Menuda paradoja: la aplicación por el Estado, del castigo de la ley, por una cuestión muy menor, para quien protesta por el incumplimiento por el Estado, de la ley y obligación moral e histórica, ante su país y la Humanidad, del mayor rango imaginable (junto con la de impedir la guerra nuclear). En ese caso, el Estado se estaría sirviendo de la ley, contra la ciudadanía, para él poder incumplir, impunemente, con la ley o principio de justicia de infinito mayor rango, se mire como se mire.
¿Cuántas veces ha demostrado la historia, por todo el mundo, que la razón estaba de parte de quienes, por defenderla (como durante el franquismo), fueron tratados como delincuentes, y hasta muertos por ello?. Pero no buscamos que, a posteriori, la historia nos lo confirme, si es al precio de una catástrofe para la Humanidad; ni tampoco que, finalmente, supuestamente, se pudiese juzgar a los verdaderos máximos responsables (si todavía viviesen); sino que ahora no se incurra en ese error y se contribuya así a evitar el posterior horror. Por tanto, ¡absolución de todos los encausados!.
Y luego las preguntas. ¿Podemos confiar y queda tiempo ya para esperar que el Estado asuma de verdad su responsabilidad climática?. ¿Será el Estado el que deba responder ante los tribunales?. ¿Qué se puede esperar del sistema de justicia?. Véase esta noticia https://www.elsaltodiario.com/cambio-climatico/constitucional-admite-demanda-reactiva-juicio-clima ; https://www.rtve.es/noticias/20241217/constitucional-primer-litigio-inaccion-climatica-espana/16375968.shtml ; https://www.rtve.es/noticias/20240408/litigios-climaticos-tribunales-europa-banquillo-acusados/16047121.shtml .
Un buen lugar para ir haciendo un seguimiento de este asunto, es el blog de Jorge Riechmann https://tratarde.org/ . Riechmann ha dado esta reciente entrevista https://www.lavanguardia.com/natural/20260216/11466548/jorge-riechmann-filosofo-carcel-protestar-inaccion-climatica.html »



