belleza frágil

La Alambra, como ha señalado en alguna ocasión Félix Bayón, es una fortaleza frágil. Fue construida con materiales pobres: adobe, madera, ladrillo, yeso. Apenas hay piedra o mármol. La más excelsa belleza es aquella que no se envanece –y sabe que no está hecha para perdurar.