Santiago Ambao, ingeniero informático argentino, abandonó su oficio para dedicarse por completo a la poesía.
Mrinank Sharma, jefe del equipo de investigación de seguridad de Anthropic, abandonó también la empresa para dedicarse a la poesía (su caso tuvo mucha más resonancia que el anterior, en febrero de 2026).
Habrá que formar un Comando Sharma-Ambao, ¿no les parece?