¿en qué planeta creemos que vivimos?

Un buen amigo me escribe desde Brasil: «…leo a un estupendo ensayista brasileño llamado Eduardo Gianetti. Y estas palabras suyas criticando duramente a Roberto Mangabeira, la eminencia gris detrás de Lula, me hicieron pensar en ti, mi hermano. No puedo privarme de traducirlas así sea a vuela pluma (…):
“Lo que más espanta en este libro no es algo que él diga. Es la inexplicable omisión de Mangabeira sobre el principal desafío de la humanidad en él siglo XXI: la crisis ambiental. Es un hecho asombroso que, de la primera a la última página, no hay una sola referencia sobre el medio ambiente.
Pródigo en propuestas para la reformulación del orden mundial (FMI, Banco Mundial, Unión Europea, inmigración, comercio internacional etc.), no hay siquiera una mención en el libro sobre temas cruciales de nuestro futuro como el cambio climático, la muerte de los océanos, la destrucción de las florestas, la escasez de los recursos hídricos y la reducción de la biodiversidad. Para Mangabeira, por lo que parece, la divinizacion del hombre -único ser creado a ‘semejanza de Dios’- implica la absoluta desvalorizacion de la naturaleza.
No deja de ser un tanto siniestro constatar que el ministro de Lula responsable del futuro del bioma amazónico simplemente ignore la crisis ecológica en su vasto programa para la revitalización de la izquierda mundial. Es una laguna que grita. Es como si el mundo natural  no humano -el inestimable patrimonio ambiental que va siendo molido y dilapidado por la voracidad y la estupidez de los hombres- no existiese. ¿En qué planeta vive Mangabeira?”
El libro de Mangabeira es de 2008 y su titulo, O que esquerda deve propor, suena tan pretencioso en portugués como en nuestra lengua. Por cierto primero fue publicado en 2005 en inglés y en USA. Gianetti es economista y sociólogo y el libro suyo del que traduje estos tres párrafos tiene el provocador título de O Elogio do vira-lata. El vira-lata viene a ser aquí en Brasil una figura parecida pero con rasgos muy brasileños del clochard, del homeless, del recogelatas en Venezuela, del nuestros nómadas en fin. Abrazos mi bro.»