No: lo terrestre (y gaiano) frente a esta “planetariedad” de Armen Avanessian.
Desde esta muy errada perspectiva (el punto de vista desde Sirio, más o menos), un dron puede sustituir a una abeja (análogamente a como tecnología y capital se supone pueden sustituir a lo que llaman “capital natural”) y ello se celebrará como una ganancia de complejidad.
Desde nuestra perspectiva terrestre, superar el dualismo naturaleza-cultura, dejar atrás el principio antrópico y comprendernos como parte de un planeta en coevolución constante son principios importantes; pero no se puede compartir semejante aceleracionismo que pide, “provocativamente, más alienación desde el futuro”.[1]
Nuestro hogar no es un (no)lugar planetario. Es un hogar terrestre.
[1] Armen Avanessian: “La pregunta no es sólo cómo pensamos la naturaleza, sino también quién piensa” (entrevista), El Salto, 13 de abril de 2026; https://www.elsaltodiario.com/atenea_cyborg/armen-avanessian-naturaleza-planetariedad