menos gente, haciendo menos cosas

Menos gente, haciendo menos cosas. Me diréis: gente con menos impacto, haciendo cosas distintas. Y ello es importantísimo, pero no basta: para una humanidad viable en una biosfera sana, también hace falta menos gente, haciendo menos cosas.

Por eso hemos de acoger con satisfacción la disminución tendencial de la población que ahora se insinúa en la mayoría de los países del mundo –en vez de considerarlo una “crisis demográfica”.