noruega, petroestado

Noruega, en vez de ayudar a descarbonizar, quiere ampliar su condición de petroestado explotando el Ártico. Y hay quien se sorprende en estos términos: “La política energética noruega encierra una enorme paradoja. Verde, muy verde de puertas adentro, ha conseguido la mayor electrificación del parque móvil del mundo: nueve de cada diez coches que se venden hoy en el país se mueven con batería y no emiten ni un solo gramo de dióxido de carbono en su uso. De puertas afuera, sin embargo, sigue siendo una economía tremendamente fósil: más del 90% de sus exportaciones son de gas natural y petróleo. Una cifra que, lejos de bajar, ha crecido con fuerza por las subidas de precios provocadas por las guerras de Ucrania e Irán…”[1] Pero no hay paradoja ni contradicción ninguna, si no cerramos los ojos ante la evidencia de que las renovables de alta tecnología son dependientes de los combustibles fósiles, y que es imposible descarbonizar de verdad sin reducir drásticamente nuestro uso de energía.

 

[1] “Noruega quiere que la UE avale la extracción de crudo del Ártico”, El País, 8 de junio de 2026; https://elpais.com/internacional/2026-06-08/noruega-presiona-a-la-ue-para-que-avale-la-extraccion-de-petroleo-del-artico.html