sobre el desequilibrio energético (desbalance radiativo) de la tierra

Habrá que volver a llamar la atención sobre ese parámetro fundamental: la diferencia entre la energía que entra en el Sistema Tierra y la que es devuelta al espacio exterior (en forma de radiación infrarroja), es decir, el balance radiativo del tercer planeta del Sistema solar.[1] El IPCC utiliza el término forzamiento radiativo con el sentido específico de una perturbación externa impuesta al balance radiativo del sistema climático de la Tierra, que puede conducir a cambios en los parámetros climáticos.[2] Tres factores clave: los GEI en aumento (Gases de Efecto Invernadero) atrapan más calor; menos aerosoles contaminantes en la atmósfera reflejan menos la luz solar; la criosfera terrestre mengua, y así la pérdida de hielo y nieve reduce la reflexión de energía. La ganancia neta de energía con ese forzamiento significa que la Tierra acumula energía, impulsando el calentamiento global actual.

¿Qué ha sucedido en los últimos tiempos? Hemos asistido a una acumulación de energía sin precedentes a escala planetaria. El desbalance radiativo (la diferencia entre la radiación que recibe el planeta y la que radia de vuelta al espacio, como acabamos de ver), de acuerdo con las mediciones de los satélites de la NASA, se ha multiplicado por cuatro con respecto a los valores que tenía en 2002. Hacia el año 2014 se produjo un cambio brusco, y así hemos pasado de 0’37 W/m² en 2002 a los 1’37 W/m² de 2025.[3]

Ahora el desequilibrio energético (desbalance radiativo) de la Tierra es mayor que en cualquier momento conocido en la historia de nuestro planeta, como muestra la siguiente gráfica (como la anterior, debida al esfuerzo de alerta del climatólogo Leon Simmons, miembro del equipo de James Hansen):[4]

Esto explica, en gran medida, la aceleración del calentamiento global que hemos podido constatar en los últimos años, confirmado por la investigación más reciente. Así, una nota de prensa que resume trabajos del Instituto Potsdam para la Investigación del Clima dice: “El calentamiento global parece haber acelerado su ritmo. Tras descartar los efectos de El Niño, las erupciones volcánicas y los ciclos solares, los investigadores han descubierto que el planeta se ha calentado aproximadamente 0’35 °C por década durante los últimos diez años, en comparación con algo menos de 0’2 °C por década entre 1970 y 2015. Esta aceleración, que se hace evidente entre 2013 y 2015, se observó en cinco importantes conjuntos de datos sobre la temperatura global con una certeza estadística superior al 98%” (Science News: “Scientists detect a sharp acceleration in global warming”, Science Daily, 1 de agosto de 2026; a partir de documentos del Potsdam Institute for Climate Impact Research, PIK).

https://www.sciencedaily.com/releases/2026/08/260801093239.htm

 

 

[1] https://aemetblog.es/2016/07/26/balance-radiativo-del-sistema-tierra/

[2] https://es.wikipedia.org/wiki/Forzamiento_radiativo

[3] Antonio Turiel, “Esperanza y derrotismo”, The Oil Crash, 9 de mayo de 2025; https://crashoil.blogspot.com/2025/05/esperanza-y-derrotismo.html

[4] https://x.com/LeonSimons8/status/2084248967420768549