¿Qué más puede pasar? Bueno, por ejemplo: Trump planea vender un trozo del Parque Nacional de Yosemite a un promotor inmobiliario privado de Nevada.[1] Es un golpe brutal a la historia entera de la protección de la naturaleza: el 30 de junio de 1864, Abraham Lincoln firmó una ley para proteger el Valle de Yosemite y el Bosque Mariposa (en la Sierra Nevada de California), con lo que empezó la trayectoria de los espacios naturales protegidos en EEUU y después en otros países. Yosemite “fue nombrado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco en 1984 y es reconocido internacionalmente por sus acantilados de granito, saltos de agua, ríos cristalinos, bosques de secuoyas gigantes y la gran diversidad biológica (cerca del 95% de su territorio está designado como área silvestre)”.[2] Qué mejor lugar para que los amigos de Trump comiencen a construir urbanizaciones…
[1] Anna Kramer, “Trump’s quietly working to give part of Yosemite to a private developer. The National Park Service is under pressure to make an unprecedented deal that cedes a quarter-mile strip of the park”, Notus, 28 de agosto de 2026; https://www.notus.org/agencies/trump-administration-yosemite-private-developer-deal
[2] https://es.wikipedia.org/wiki/Parque_nacional_de_Yosemite