sobre «malismo»

¿Hasta dónde puede conducirnos el “malismo” que en años recientes las ultraderechas y derechas de casi todo el mundo han ido introduciendo, de forma casi juguetona a veces, en la vida pública de nuestras sociedades? El ataque de Israel y EEUU contra Irán en la primavera de 2026, culminando una trayectoria previa de progresivo desprecio por las normas comunes y la decencia humana básica, lo muestra: nos conduce hasta guerras de agresión que sitúan al mundo al borde de un holocausto nuclear; hasta ecocidios que eliminan todo provenir deseable para las generaciones futuras; hasta genocidios como el espanto que ha vivido Gaza, y que ha desembocado en que “Israel ha institucionalizado la tortura como un elemento estructural del genocidio y el apartheid colonial contra el pueblo palestino”, como denuncia Francesca Albanese.[1]

El ecocidio estaba ya fatalmente normalizado. Pero desde 2023 en adelante hemos normalizado también el genocidio… El retroceso ético (sobre todo en Occidente) es enorme.

 

[1] ONU: “El genocidio se ha convertido en la forma última de tortura del pueblo palestino, denuncia una experta”, 23 de marzo de 2026; https://news.un.org/es/story/2026/03/1541270

«william morris y el nacimiento de una conciencia ecológica», por jesús jaén

https://vientosur.info/william-morris-y-el-nacimiento-de-una-conciencia-ecologica/

«Riechmann  por su parte ha desarrollado un enfoque ecologista profundo donde se unen conceptos científicos (ley de la entropía), éticos (simbioética) y radicalidad política (ecosocialismo) muy próximos a William Morris…» Es un honor (no sé si muy merecido) que se me sitúe cerca del gran William Morris, ¡gracias!

¿un coche impulsado por carbón vegetal, como ahora alguno en cuba, sería una buena idea?

Somos una población humana cuatro veces superior a lo que la Tierra puede mantener de forma más o menos sustentable.[1] Y cuando fallan los combustibles fósiles, que son la fuente de energía que ha posibilitado esa enorme sobrepoblación, como ahora en Cuba (por la intensificación del criminal bloqueo de EEUU), se recurre al carbón vegetal o la leña…[2] Es decir, a la destrucción intensificada de la vida en la Tierra (considerada como recurso natural, “biomasa”). Éste es el tenebroso horizonte humano-terrestre en el Siglo de la Gran Prueba, si no somos capaces de un decrecimiento planificado, justo y solidario (que ha de incluir también un decrecimiento demográfico “por las buenas”, es decir, basado en la salud reproductiva y el control de las mujeres sobre su cuerpo y su sexualidad).

 

[1] Corey J.A. Bradshaw y otros, “Global human population has surpassed Earth’s sustainable carrying capacity”, Environmental Research Letters vol. 21 num. 6, 27 de marzo de 2026; https://iopscience.iop.org/article/10.1088/1748-9326/ae51aa . Véase también https://www.elperiodico.com/es/medio-ambiente/20260401/tierra-rebasado-nivel-poblacion-asumible-128651088

[2] Noor Mahtani, “Magos contra la escasez en Cuba: coches a carbón y baños con agua de lluvia. Apagones infinitos y la falta de agua y combustible obligan a los cubanos a una agotadora tarea de supervivencia diaria”, El País, 6 de abril de 2026; https://elpais.com/america/2026-04-03/magos-contra-la-escasez-en-cuba-coches-a-carbon-y-banos-con-agua-de-lluvia.html

la palabra verdadera

Mi rechazo –desde siempre– al modo enfático y engolado de recitar poemas, como con voz de estatua de mármol, lo encuentro confirmado en esta explicación que Adam Zagajewski da sobre la manera antiteatral de dirigirse al público por parte del poeta Stanislaw Baranczac: “Existe una tensión, casi una contradicción insoluble, entre el enunciado poético que, de una manera artística y a menudo metafórica, persigue la verdad o la veracidad (aunque lo haga con métodos muy distintos de los que utiliza un enunciado periodístico, filosófico e incluso novelístico), y la expresión teatral, el ‘ambiente escénico’, el mundo de la farándula”.[1] Estamos hablando de esa verdad que es “el logos de los griegos, la garantía de la condición humana, la palabra verdadera”.[2] Sí me representa.

 

[1] Adam Zagajewski, Poesía para principiantes, Acantilado, Barcelona 2026, p. 114.

[2] Zagajewski, Poesía para principiantes, p. 126.

silicon valley es una secta gnóstica

Los seres humanos hemos imaginado semidioses, demiurgos y dioses a lo largo de los siglos: criaturas de fantasía donde se superarían las insuficiencias, desequilibrios y disfunciones de este simio averiado que somos, quien va creando más poder y complejidad de la que es capaz de gestionar. Ahora, los proyectos de IA general constituyen un paso al acto (en términos psicoanalíticos) de aquellas fantasías: el intento de crear un verdadero Dios en la Tierra (en vez de ser capaces de aceptar de verdad la finitud de lo humano). Silicon Valley es una secta gnóstica…

(Algo más sobre esto: https://tratarde.org/aceptar-la-condicion-humana/ )

sobre aquella «globalización feliz»

El horror descarnado de Trump y Netanyahu ¿no desvela la verdad de aquel tiempo que a muchos les parecía una época de afortunado progreso neoliberal y posmoderno en un mundo dominado por el Imperio del Norte –1991 a 2008, si quisiéramos periodizar? En aquellos años mucha buena gente (y mucha gente mala también, claro está) se hizo la ilusión de que habían quedado definitivamente atrás los “infiernos del siglo XX” (expresión recurrente en los ensayos de Adam Zagajewski, por ejemplo), sin darse cuenta de que estaban preparándose los infiernos –verosímilmente aún peores– del siglo XXI. En los años de “globalización feliz”, bajo la égida del monoteísmo del mercado (Roger Garaudy), se estaban cocinando a fuego lento estas aberraciones.

sobre el adjetivo «ubuesco»

¿Quince años tenía cuando me sumergí durante varias semanas en el mundo de Ubú Rey, en el programa de estudios de lengua y literatura francesa que cursaba por las tardes en el Institut Français de Madrid, donde estudié también, con semejante atención sostenida, L’éducation sentimentale de Flaubert, por ejemplo, o L’espoir de Malraux? Aún conservo estos libros en ediciones de bolsillo muy baqueteadas, y también apuntes míos de entonces. En el caso de Alfred Jarry, la suma de Tout Ubu que estaba disponible en Le Livre de Poche, y sigue estándolo para mí en la sección francesa de mi biblioteca.

Ay: hasta el advenimiento de Trump, Daddy Ubú, no hemos sabido verdaderamente qué demencia risible y sangrienta estaba anticipando Alfred Jarry. Ubú es la premonición genial de todas las tragedias del siglo XX (comenzando por la masacre mundial de 1914-18), traspuestas a un guiñol grotesco que nos hiela la sonrisa en el rostro (ubuesco es un adjetivo que se hizo enseguida tan imprescindible como kafkiano, al menos en lengua francesa). Hay que situar los mundos siniestros de Ubú cerca de las creaciones de Goya y de Beckett. Y ¿cómo no unirse al deseo de Joan Miró de que las últimas palabras que uno pronuncie antes de morir sean un vigoroso MERDRE!?

Espléndida exposición la de Ubú pintor en el Museo Picasso de Barcelona. Sí: no supimos de verdad qué significaba el adjetivo ubuesco hasta que llegó Donald Trump.

amador fdez.-savater escribe sobre ‘ecoespiritualidad para laicos’, ¡gracias!

«Llevamos el nihilismo pegado al cuerpo, esa indiferencia radical hacia lo que nos rodea y atraviesa, compensada por todo tipo de distracciones y evasiones. La palabra poética es la palabra que puede tocar el deseo y operar transformaciones.

Lo espiritual —nos atrevemos a decir— no es otra cosa que una determinada “temperatura” del cuerpo: un grado de intensidad en el intercambio con el mundo. La resensibilización es un desafío político mayor. Frente a la equivalencia general del valor, la restitución de las diferencias. Declarar algo sagrado. Organizarnos para defenderlo.»

https://loimposible.net/numero-1/santificar-la-materia-la-espiritualidad-politica-contra-el-nihilismo-capitalista

Oltre il nichilismo capitalista

 

contra el subfluvial de lamiako

«…108 científicos han denunciado en un manifiesto el «impacto negativo» que el subfluvial de Lamiako tendrá en el cambio climático y han mostrado su oposición a la autopista subterránea que «aumentará las emisiones de gases de efecto invernadero», y en su lugar, han reivindicado que se promueva la movilidad sostenible.»

https://www.europapress.es/euskadi/noticia-mas-100-cientificos-denuncian-impacto-negativo-subfluvial-lamiako-tendra-cambio-climatico-20260326180033.html

https://www.naiz.eus/en/info/noticia/20260326/cientificos-piden-suspender-el-subfluvial-por-su-impacto-negativo-en-el-cambio-climatico

 

 

 

20 a 22 de julio, la rábida: voces del extremo -poéticas de la contracultura (curso de verano de la unia)

¡Allí estaremos! En la misma inscripción se puede solicitar la beca para el curso; suelen dar muchas, así que para una gran mayoría de asistentes el curso es gratuito incluso con estancia cubierta.

Y este sugerente curso de verano puede enlazarse con el encuentro de poesía VOCES DEL EXTREMO en Moguer, que comienza justo después (23 a 25 de julio).

https://www.unia.es/estudios-y-acceso/oferta-academica/cursos-de-verano/voces-del-extremo-poeticas-de-la-contracultura

HORARIO_2790 (curso POÉTICAS DE LA CONTRACULTURA)

cayendo sin red de seguridad

David Hammerstein: “Las gloriosas tractoradas (de diésel) consiguieron frenar las medidas de ahorro de combustibles, de plaguicidas y de fertilizantes. Ha sido una victoria pírrica ya que ahora se encuentran aún más vulnerables. No es fácil protestar contra la física de la escasez en un mundo material menguante”.[1]

Antonio Turiel: “El cierre de Ormuz deletrea todas las letras del fin del capitalismo necroterminal, sistema destructivo y voraz al que no echaremos de menos. El problema no es tanto el fin del capitalismo, sino el cómo se va a producir este fin. Porque en vez de pasar a un sistema de redes de resiliencia preparadas para acoger a la humanidad, en la mayor parte de este planeta caeremos literalmente sin red…”[2]

 

[1] https://x.com/DaHammerstein/status/2036375272853807579

[2] Antonio Turiel, “Dead man walking”, blog The Oil Crash, 23 de marzo de 2026; https://crashoil.blogspot.com/2026/03/dead-man-walking.html

aceptar la condición humana

El rechazo de la condición humana –incluyendo nuestra mortalidad en primer lugar– es el factor decisivo, en lo hondo, que nos lleva a la catástrofe. Los ecofeminismos lo analizan, las ecosofías lo señalan, las tradiciones sapienciales insisten sobre ello. Para poder abrazar la vida, necesitamos en primer lugar aceptar la condición humana.

Aceptar la condición humana significa también aceptar la falta, la pérdida, la carencia. Rachid Benzine, escritor y politólogo franco-marroquí, analiza: “Francia duda de sí misma, está sufriendo sus propias pérdidas de empleo, de industria o de homogeneidad y son cosas difíciles de aceptar. En realidad, nunca ha sido homogéneo, pero en lugar de abordar la pérdida, algunos la transforman en un discurso de robo: los inmigrantes árabes te han arrebatado tu identidad, tu soberanía, y prometen restaurarla. La pena por la pérdida se convierte entonces en cólera, en resentimiento. Todos tenemos pérdidas irreversibles, también los hijos de la migración, y hay que hacer el duelo. Si no lo abordamos, surge la lógica del poder y la violencia…”[1]

En otro momento de la entrevista, Benzine recuerda que cuando era estudiante pudo conocer a gente deportada a Auschwitz, y cuando les preguntaba “¿qué os ha permitido resistir y mantener vuestra humanidad?”, una persona le dijo: “Las palabras de mi madre. Me acordaba de ellas y eso me daba esperanza”.[2] Una madre que diría probablemente cosas sencillas como: no pienses sólo en ti mismo, ayuda a los demás, respeta a los mayores, cuida a los animales… La moralidad igualitaria básica.

 

[1] Rachid Benzine: “Como musulmán, admiro el coraje de España” (entrevista), El País, 24 de marzo de 2026; https://elpais.com/cultura/2026-03-24/rachid-benzine-escritor-como-musulman-admiro-el-coraje-de-espana.html

[2] Benzine, loc. Cit.

tecnofascismo

Estamos viendo cristalizar ante nuestros ojos la peor de las distopías tecnofascistas imaginables… Explica Marta Peirano:

“En las primeras 24 horas de Furia Épica, la operación que empezó el pasado 28 de febrero en Irán, el ejército estadounidense atacó mil objetivos. Diez días más tarde, había atacado cinco mil. Es un ritmo insólito, que antes habría llevado semanas. Teóricamente, todos los objetivos eran instalaciones del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, capacidades de defensa aérea iraníes, sitios de lanzamiento de misiles y drones, y aeródromos militares. En la práctica, al menos uno de ellos era una escuela donde murieron al menos 175 personas, la mayor parte niñas de 7 a 12 años. Esta nueva clase de guerra acelerada está asistida por dos tecnologías: el Proyecto Maven y Claude.

Maven Smart System es una plataforma que fusiona imágenes de satélites con vídeos de drones y datos de sensores para generar mapas de inteligencia en tiempo real. Algunos recordarán que miles de trabajadores de Google demandaron a su empresa que se retirara del proyecto, cosa que aparentemente hizo en 2018. Hoy hay al menos treinta empresas implicadas, empezando por Palantir pero también Amazon, Microsoft y Clarifai, que ponen software, análisis de datos y soporte de integración. Como Anthropic se ha negado a que el Gobierno use su modelo de IA para automatizar armas letales, está siendo reemplazado por OpenAI y su modelo GPT. Aunque tiene casi una década, Maven ha crecido mucho en Ucrania y Gaza, y la IA ha aumentado dramáticamente su efectividad.

Primero, ya no hace falta tener un analista de Palantir al teléfono para navegar el sistema. El chatbot permite que cualquier miembro del ejército hable en inglés con la máquina para pedirle que identifique movimientos de vehículos blindados enemigos en este corredor logístico en las últimas horas o que le muestre posibles posiciones de sistemas de defensa antiaérea cerca de las coordenadas donde quiere atacar. Y el sistema es capaz de responder en segundos, lo que resulta muy conveniente cuando quieres secuestrar un presidente o asesinar al líder de Irán. La otra novedad es que, una vez el analista ha validado un objetivo, se activa el sistema avanzado de coordinación de artillería del ejército y hay un dron que termina la misión. Municiones merodeadoras como los drones Goalkeeper o navales como Whiplash, ambos diseñados para navegar de forma autónoma, identificar objetivos y disparar o detonar contra ellos, sin ningún humano en el proceso. Alex Karp, fundador y máximo dirigente de Palantir, lo llama abiertamente the kill chain, la cadena de matar.

Es evidente que usar la IA para generar listas de objetivos o ‘puntos de interés’ a esa velocidad no deja mucho margen de verificación. Por eso, entre otras cosas, hemos prohibido los Sistemas de Armas Letales Autónomas en muchas partes del mundo. Sin embargo, el Pentágono acaba de anunciar que Maven es su nuevo ‘sistema central’ oficial. Asegura que no lo está usando para matar a ciegas sino para identificar y recomendar objetivos, pero siempre con un operador que aprieta el botón. Según Project Maven, un libro que publica pasado mañana la periodista de Bloomberg Katrina Manson, tienen alrededor de 800 proyectos vinculados a esta tecnología, muchos de ellos secretos. ‘Ahora, tras la muerte de Irán —ha publicado el presidente Trump en su red social, Truth Social— el mayor enemigo de Estados Unidos es la izquierda radical, el Partido Demócrata extremadamente incompetente ¡Gracias por su atención!’.”[1]

Con cierta ingenuidad, pensábamos que captaba lo peor aquella frase de Jeff Hammerbacher, quien fue director de investigación de Facebook: “He visto a las mejores mentes de mi generación cavilando en cómo lograr que la gente haga clic en sus anuncios”. Hoy podemos verla casi como una apreciación optimista, pues las mejores mentes de la generación siguiente parecen consagrarse a las IA policiales y los drones asesinos.

 

[1] Marta Peirano, “Muévete deprisa y mata gente”, El País, 23 de marzo de 2026; https://elpais.com/opinion/2026-03-23/muevete-deprisa-y-mata-gente.html