http://www.rebelion.org/noticia.php?id=149309
tratar de comprender, tratar de ayudar
blog de Jorge Riechmann
[Un lector del blog me envía este artículo de Bertrand Russell en 1939, publicado originalmente en el diario Survey Graphic de Nueva York y recogido después en La América de Bertrand Russell (Ed. Taurus). ¡Griacias por la colaboración!]
En los modernos países (nominalmente) democráticos, el poder económico sigue siendo oligárquico (…) El poder económico pertenece a las grandes sociedades anónimas en las que, mediante estratagemas diversas, el accionista ordinario ha sido privado de toda voz efectiva en su gobierno, que se halla en manos de un reducido número de directivos que se autoperpetúan. Según Berle y Means, 2.000 individuos controlan la mitad de la industria de los Estados Unidos. Estos hombres transmiten su poder por herencia o por cooptación; se casan entre sí, deciden graves asuntos de política en conversaciones informales y no tienen necesidad de un cuerpo de gobierno ostensible, dada su solidaridad social.
¿Cuáles son los poderes de esta oligarquía? En primer lugar, deciden cuáles serán los salarios y los horarios de prácticamente todos los trabajadores industriales, porque siempre es seguro que los pequeños patronos seguirán sus pasos. En muchas ocasiones controlan el Gobierno Federal, tanto en lo legislativo como en lo ejecutivo. En la mayoría de los casos controlan la mayor parte de los gobiernos de los Estados y pueden solicitar la ayuda de la policía y de las milicias en los conflictos laborales. Nada se hace para obligarles a obedecer la ley, ni siquiera cuando, como el señor Henry Ford, se jactan abiertamente de no cumplirla. Cuando organizan bandas de criminales que injurian gravemente a indefensos ciudadanos e incluso (en ocasiones) atacan con sus bayonetas a los niños (*), a nadie se le ocurre que deberían ser castigados como lo sería un hombre corriente que contratara a matones con el fin de atacar a un enemigo privado.
(…) La oligarquía financiera controla la propaganda. Los periódicos, que son grandes empresas capitalistas, están naturalmente a su lado. De todos los enfrentamientos entre los trabajadores y la policía o mercenarios a sueldo, se da una información que es, excepto en muy pocos periódicos, muy injusta para con los trabajadores.
(…) Para comprender lo bueno y lo malo del asunto, no es suficiente cobrar conciencia de los pormenores de barbarie e ilegalidad presentes en las acciones de la plutocracia; es necesario, además, darse cuenta de los fines por los que están luchando. Están luchando para preservar su riqueza y su poder, y no les importa qué pueda esto costarles a los habitantes menos afortunados del mundo.
(…) En todas las grandes sociedades, parece ser una política constante que en los malos tiempos las pérdidas recaigan principalmente sobre los más pobres, y en los buenos tiempos las ganancias sean principalmente para los más ricos. La General Motors, por ejemplo, subió en 1935 los sueldos de los empleados ordinarios un 5%, y los de los once ejecutivos superiores entre un 50% y un 100%.
(…) La conducta de la oligarquía financiera no es, en países nominalmente democráticos, en absoluto sorprendente. Toda clase poseedora de un poder excepcional usa este poder tan despiadadamente como le sea posible sin perderlo. Y encubre siempre su uso con frases moralistas que persuaden a los que no piensan lo suficiente de que sus oponentes son unos malvados. Difícilmente hay un ejemplo en la historia de una clase con poder a la que le haya repugnado cometer cualquier crueldad, aun siendo atroz y amplia, para conseguir sus fines. El miedo a la rebelión es la única fuerza suficiente para provocar algún grado de humanidad.
El poder de los 2.000 hombres de negocios más importantes de los EEUU de América es muy grande. Determinan los salarios y los horarios de casi todos los trabajadores industriales. Controlan a los hombres de negocios pequeños por medio de los bancos. Pueden, por norma general, arruinar a un profesional que no les guste (…) Gracias al control que ejercen sobre la prensa, pueden fomentar hostilidad contra cualquiera que intente mejorar las condiciones de los trabajadores. Mediante la corrupción y la intimidación, adquieren dominio sobre los políticos y hacen difícil que un hombre modesto triunfe en la política, o bien que siga honesto si lo logra (…) Con el fin de retener y aumentar sus ingresos increíblemente grandes, no tienen escrúpulos de envenenar el nivel moral general de su país.
La misma situación existe, en esencia, dondequiera que el capitalismo esté combinado con una democracia política. Es una situación que, si se la deja, empeorará inevitablemente, puesto que es resultado de la inmensidad y el control central de las modernas organizaciones económicas que todo desarrollo técnico tiende a incrementar. En un país industrial avanzado sólo hay dos posibilidades: o el poder económico controla al Estado, o el Estado controla al poder económico. Creo que esto debe aceptarse como una tendencia que será irresistible si el progreso económico continúa.
En estas circunstancias, el defensor de la democracia no puede contentarse con la democracia en la esfera política. Mientras sobreviva la oligarquía en la industria, la democracia política será precaria, sino impotente. Preguntémonos cuál es la medida de reforma mínima que bastaría para liberar a la población de la tiranía de sus amos económicos actuales.
El poder económico permanece en lo esencial bajo el control del crédito y de la propiedad de las materias primas. El poder de la plutocracia se vería seriamente recortado si la banca, el petróleo, el mineral de hierro y todas las demás riquezas minerales brutas estuvieran en manos del Estado. Las grandes centrales de energía y las grandes obras de regadío, al estar en manos privadas, confieren a sus propietarios un grado de poder peligroso y deberían pertenecer a las autoridades públicas.
(…) Si la democracia tiene que preservar cierta realidad, debe conseguir el poder económico.
Este cambio, debido en gran parte a la locura de los que lo defienden, ha sido calificado de revolucionario y como si implicara una pérdida para todos, excepto para el proletariado. En consecuencia, tropieza con una resistencia muy extendida, y sus oponentes tienen la posibilidad de amenazar con que no podría ser llevado a cabo sin una revuelta social. Esta situación, que ha sido provocada por una propaganda poco aconsejable, debe remediarse antes de que la transición pueda efectuarse sin desastre. Los cambios necesarios para recortar el poder de la plutocracia serán, si se efectúan pacíficamente, beneficiosos para el 99% de la población; y si el 99% de la población, o incluso sólo a un 70%, se les puede hacer ver esto, será posible efectuar la transición pacíficamente. Cuando la labor de persuasión haya sido llevada a cabo adecuadamente, cualquiera de las medias necesarias podrá ser decretada legalmente y cumplida con un mínimo de fuerza ejercida constitucionalmente por las autoridades. Pero si la labor de persuasión ha sido inadecuada, cualquier intento prematuro de fuerzas, si las partes están igualadas, el más despiadado es el que gana.”
«El neoliberalismo realmente existente difiere enormemente del esperado por la escuela neoclásica y austriaca. Sólo un rasgo se está confirmando: el ajuste salarial y social permanente. Pero otros dos no: las políticas monetarias restrictivas y la restricción del gasto público. En la práctica, podemos hablar que lo que estamos enfrentando estriba en un neoliberalismo de estado. No hay menos Estado y más mercado, sino más Estado proburgués y un mercado oligopólico más lucrativo y blindado para las oligarquías gran capitalistas…»
Artículo completo en: http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=4918
Soixante sept ans après la fin de la Deuxième Guerre Mondiale et le procès de Nuremberg, nous voici donc en pleine République de Weimar à la grecque…
Yorgos Mitralias
Athènes, 3 mai 2012
Dépourvue de traditions et des pratiques antifascistes, la gauche grecque, pratiquement toutes tendances confondues, assiste impuissante et désemparée à la répétition dans son pays du drame de la République de Weimar non pas comme une farce mais très probablement comme une tragédie annonciatrice de grands malheurs européens. Les faits récents en témoignent : après avoir investi, pendant ces derniers mois, ses espoirs dans cette gauche se situant à la gauche de la social-démocratie néolibérale (PASOK), la petite bourgeoisie grecque ruinée et aux abois s’en détourne en un temps record et est maintenant en train de chercher a l’autre extrémité de l’échiquier politique les solutions radicales à ses problèmes historiques et cataclysmiques…
En effet, il a suffit que les formations de la gauche plus ou moins radicale (KKE, Syriza, Antarsya, Gauche Démocratique…) se montrent incapables d’exploiter le fait qu’elles monopolisaient de fait l’opposition au gouvernement dit d’Union Nationale du banquier Loucas Papadimos, pour que des pans entiers de la société grecque lui tournent, en quelques semaines, le dos et s’orientent vers des formations se situant aux antipodes de la gauche radicale, à l’extrême droite même néonazi ! C’est ainsi que ces partis et coalitions à la gauche du PASOK, voient non seulement se réduire plus que drastiquement ces 50%-54% des préférences qu’elles recueillaient toutes ensemble durant cet hiver, mais aussi que cette réduction se fasse en partie au profit d’une extrême droite violente, raciste et pogromiste, qui veut en découdre avec tout ce qui est rouge ou même rose. Et tout ca en quelques semaines, pratiquement d’un jour à l’autre!…
En réalité, tout ce qui se passe depuis des mois en Grèce illustre d’une manière saisissante l’énorme poids de la petite et moyenne bourgeoisie dans la société grecque et l’influence déterminante qu’elle est appelée à exercer sur les événements à venir. Mais attention, il ne s’agit plus seulement de ca. L’extrême paupérisation de cette « société de boutiquiers » à laquelle a conduit l’application de plans d’austérité successives, radicalise à l’extrême cette petite et moyenne bourgeoisie grecque désormais en haillons, la pousse loin de ses représentants politiques traditionnels, la transforme en auditoire bienveillant de tous ceux qui professent des solutions radicales à sa déchéance sociale. En somme, déracinée et désespérée, ruinée et aux abois, cette petite bourgeoisie grecque en colère est désormais disponible pour soutenir activement tout projet politique qui lui semblerait offrir des solutions radicales à son problème existentiel. Et c’est pourquoi elle suit de plus en plus régulièrement un mouvement de pendule, se tournant d’un extrême politique à l’autre en des laps de temps de plus en plus courts…
Tout ca peut paraitre évident et même « élémentaire » mais pas en Grèce, car c’est, malheureusement, un fait que les classes moyennes grecques ont toujours été et restent totalement absentes en tant que telles des analyses, des projets et des pratiques de l’ensemble des formations politiques de gauche de ce pays ! Cependant, cette tare qui pourrait passer presque inaperçue en « temps normal », devient à cette heure de la vérité qu’est l’actuel moment historique, un handicap colossal pouvant conduire au désastre non seulement le mouvement ouvrier mais aussi des générations entières des salariés et des citoyens grecs.
Les conséquences de cette « spécificité » de la gauche grecque sont déjà visibles et dramatiques. Faisant coïncider le marais petit-bourgeois grec avec le « peuple » mythique et fourre-tout de ses origines (staliniennes) idéologiques, qui est –nécessairement- toujours du bon coté, la gauche grecque se découvre maintenant totalement démunie de moyens de compréhension de ce qui est en train d’arriver à la base de la société grecque. C’est ainsi qu’elle prend, depuis quelques mois, des vessies pour des lanternes en identifiant comme étant nécessairement de « gauche » les manifestations de la colère petite bourgeoise dont la couleur politique n’est absolument pas donnée d’avance puisqu’elle est –par excellence- le plus critique des enjeux de l’affrontement entre le capital et le monde du travail.
Les résultats de cette « incompréhension » pavent déjà le chemin de cette inversion de tendance (aux dépens de la gauche et au profit de l’extrême droite) mentionnée au début de ce texte. Confondant par exemple toute critique virulente (ou même violente) du parlementarisme bourgeois avec une opposition radicale de gauche au régime bourgeois, la gauche grecque a abdiqué d’avance de son devoir historique de se battre jour après jour pour gagner à son projet politique ces couches petites bourgeoises, qui aiment promettre la potence aux 300 « traitres » du Parlement grec. Et c’est ainsi qu’elle n’a ni reconnu ni vu venir des concurrents politiquement diamétralement opposés à elle qui, eux, se battent très consciemment et méthodiquement pour gagner à leur cause cette petite bourgeoisie aux abois….
Cette situation déjà très inquiétante devient pourtant plus qu’alarmante du moment que la force qui monte en flèche parmi ces « concurrents politiquement diamétralement opposés » est un ex-groupuscule ultra violent de tueurs néonazis, appelé « Aube Dorée » (Chryssi Avghi) ! Force est d’avouer que sauf rares exceptions héroïques à l’intérieur de SYRIZA et d’ANTARSYA, la gauche grecque semble totalement désarmée devant ce péril néonazi qui constitue une nouveauté absolue dans l’histoire de la Grèce moderne. En effet, tant dans le subconscient collectif que dans la tradition de la gauche grecque, le « fasciste » n’a rien à voir avec le membre de l’Aube Dorée. C’est plutôt l’eternel « mouchard du quartier » légué à l’histoire du pays par tant de dictatures militaires et autres régimes policiers de vainqueurs de guerres civiles.
Cependant, le flic ou le mouchard qui n’est en dernière analyse qu’un fonctionnaire d’Etat, ne peut en aucune manière être assimilé ni a un fasciste ni a un néonazi. Et à plus forte raison à un mouvement et un parti néonazi. Alors, habituée comme elle est à appeler « fascistes » ceux qui n’étaient que des simples serviteurs subalternes des régimes forts, la gauche grecque semble maintenant totalement impréparée et sans défenses devant un mouvement politique néonazi qui prétend avoir les mêmes ennemis qu’elle (les plans d’austérité, les gouvernements des partis néolibéraux, la Troïka, les bureaucrates de Bruxelles,…) et qui en plus leur attribue souvent les mêmes noms (Ploutocratie, impérialisme, capitalisme cosmopolite, traitres de la patrie,…). Le résultat de cette « impréparation » est déjà tragique. Cette gauche grecque semble incapable non seulement de contrecarrer mais même d’expliquer la montée en flèche de l’Aube Dorée (en 3-4 mois, elle est passée de 1% a 6,5% des préférences des grecs) et tout laisse, malheureusement, présager son développement encore plus foudroyant dans les mois à venir.
Mais, encore plus alarmant que l’essor électoral est déjà le développement organisationnel et surtout l’extension de l’influence sociale et politique des néonazis grecs. Voici donc un événement récent qui en dit long sur cette « impréparation » de la gauche grecque et qui illustre parfaitement la dramaticité de la situation. Voulant répondre aux remous qu’avait provoqué le bon accueil réservé à une forte délégation de l’Aube Dorée par les ouvriers grévistes des Aciéries, qui mènent une lutte exemplaire depuis bientôt 5 mois sous la direction exclusive des syndicalistes du KKE, le BP de ce parti a sorti une déclaration fustigeant …« les pseudo-révolutionnaires de l’Aube Dorée et de SYRIZA » !
Comme on pouvait s’attendre, cette déclaration a provoqué maintes protestations car, selon la vieille habitude du KKE, elle mettait dans le même panier les néonazis et les militants de la Coalition de la Gauche Radicale (SYRIZA). Mais, encore une fois est passé pratiquement inaperçu le fait que pour la direction du PC grec, les néonazis ne sont finalement que des… « pseudo-révolutionnaires » ! C’est à dire, presque inoffensifs et non pas une bande armée et violente servant les intérêts a long terme du capital et ayant pour objectif principal d’atomiser la classe ouvrière en détruisant pour longtemps ses organisations syndicales ainsi que les partis politiques de gauche.
Une telle méconnaissance de la nature des organisations fascistes de la part de la gauche grecque est surement annonciatrice de grands malheurs à venir. Et le pire c’est que ces malheurs ne se limiteront au niveau électoral. En effet, après avoir fait des immigrés le cible prioritaire de leurs expéditions militaires meurtrières, et encouragés par l’impunité scandaleuse dont ils jouissent, les néonazis grecs étendent désormais leur « champ d’action » à tout ce qui bouge à gauche et même au-delà (PASOK inclu), sans faire de distinction entre radicaux et réformistes. Leur projet est clair : se poser en alternative jusqu’au-boutiste au « système » et terroriser les foules usant une violence inouïe. Et tout ca sans jamais cacher leurs références hitlériennes. Même s’il est provisoire, le bilan de leur stratégie crève les yeux : Ca marche ! Ils attirent du monde et ils ont le vent en poupe…
Le pourquoi de ce succès cauchemardesque n’est pas dû seulement à la crise et au manque de traditions et de culture antifascistes dans la société et la gauche grecque. Ce succès est aussi explicable par le fait que l’extrême droite grecque profite des traditions racistes, chauvines, obscurantistes et réactionnaires cultivées et soigneusement entretenues depuis des décennies par l’idéologie et surtout la pratique « officielle », celle de l’Etat grec et de ses partis dominants. Ce n’est pas seulement que l’Etat grec est le seul en Europe (et au-delà) à ne pas être encore séparée de l’église (ultraconservatrice) ! C’est aussi que les SS grecs du temps de l’occupation nazie, sont toujours reconnus comme…résistants et touchent régulièrement leur pension pour les services rendus à la patrie reconnaissante. C’est que des cadres des partis au gouvernement se permettent de déclarer publiquement qu’on devrait faire des immigrés basanés du « chromo-champoing » (allusion modernisée aux « juifs transformés en savon » à Auschwitz) et que des personnalités d’un parti de gauche proposent, sans provoquer des réactions, de résoudre la question de l’immigration, en parquant les immigrés sans nourriture sur « des rochers de la mer Egée » ! Si on ajoute à tout ca, que voulant contrecarrer l’influence grandissante de l’extrême droite raciste, les gouvernants jouent de plus en plus aux apprentis sorciers, lançant quotidiennement des véritables pogroms contre les immigrés et parlant d’eux à la TV comme s’ils étaient moins que des bêtes sauvages à exterminer, on peut comprendre tant la banalisation en cours des néonazis que leur succès auprès des foules désorientées et ruinées à la recherche d’ alternatives radicales et surtout vengeresses.
Alors, doit-on conclure que la Grèce est condamnée d’avance à devenir la proie facile de l’extrême droite et à subir la « normalisation » de sa société encore rebelle aux diktats de la Troïka ? La réponse est Non. Rien, absolument rien n’est décidé d’avance, tout reste encore possible et aucun fatalisme n’est permis. Mais, à deux conditions fondamentales: que la gauche grecque a) dépasse rapidement sa fragmentation et son sectarisme viscéral et apprenne d’urgence à unir ses forces devant l’ennemi de classe commun, et b) forme un front unique de lutte antifasciste avant qu’il ne soit trop tard.
Cependant, le temps presse désespérément, la société grecque –et la classe ouvrière- se désagrège rapidement et c’est archi-faux de penser que l’approfondissement de la crise conduira fatalement à l’effondrement du régime et peut être du système lui-même. D’ailleurs, tant que l’actuelle situation clairement prérévolutionnaire ne se transforme en situation révolutionnaire (par les soins de la gauche radicale) alors oui, c’est presque fatal qu’elle vire à la contre-révolution, qu’elle devienne contre-révolutionnaire ! Et les signes de ces dernières semaines sont inquiétants : les deux grands partis gouvernementaux et néolibéraux voient leur chute libre arrêtée et reprennent confiance, tandis qu’à droite apparaissent de nouvelles formations politiques qui disputent aux partis de gauche le monopole de l’opposition aux mesures d’austérité. C’est vrai que pour l’instant, on n’est qu’au début de cette inversion de tendance et que la gauche grecque dispose encore d’un certain capital de confiance populaire. Cependant, attention : on assiste déjà en Grèce à une accélération exceptionnelle du cours de l’histoire et les renversements de situations se font désormais en l’espace de quelques semaines. Ceux qui ne comprennent pas cette caractéristique fondamentale des périodes « anormales » de l’histoire, comme celle qu’on traverse actuellement en Grèce, sont condamnées non seulement à ne pas comprendre ce qui se passe aux tréfonds de la société mais aussi à être pris en permanence au dépourvu par les événements sociaux et politiques « imprévus ». En somme, à être défaits avant même de livrer bataille…
Nous voici donc devant une autre grande faiblesse de la gauche grecque : pour elle, le temps politique et social reste toujours le même, inchangé et immobile, c’est un temps plat ou tout accélération de l’histoire est inconcevable et exclue d’avance ! C’est alors parce que le moment historique actuel ne diffère pas de n’importe quel autre que la direction du KKE (comme d’ailleurs celle trop réformiste de la Gauche Démocratique) présente comme unique solution à la crise le renforcement graduel de ce parti, feignant ainsi d’ignorer que tout (y inclus le sort du KKE lui-même) se joue non pas dans un futur indéfini mais aujourd’hui, dans les mois à venir. De même, la coalition d’extrême gauche ANTARSYA, bien que moins aveugle et sectaire que le KKE, ne voit pas comment elle pourrait s’allier maintenant à d’autres formations de gauche car trop faible pour l’instant pour faire le poids face par exemple à SYRIZA. Elle conseille donc…patience, faignant d’ignorer que l’histoire ne fait pas patience et nous promet des lendemains désastreux si on remet pour demain ce qu’on doit faire aujourd’hui. Enfin, la Coalition de la Gauche Radicale (SYRIZA), bien que la plus unitaire de tous, se contente avec ses successives propositions d’alliances électorales, plutôt de mettre au pied du mur les autres formations de gauche que d’œuvrer concrètement pour la création d’un front unique de gauche qui regroupe, organise et coordonne, en vue de les rendre efficaces, les résistances partout à la base de la société grecque, dont on a tant besoin aujourd’hui et pas demain…
Le fait est donc que remettre pour demain les décisions et les choix que l’urgence sociale et politique nous impose de prendre et de faire aujourd’hui c’est faire preuve d’une irresponsabilité criminelle envers la gauche grecque et internationale, les travailleurs Grecs et Européens. Car c’est maintenant et pas « plus tard », dans les combats d’aujourd’hui et pas d’un demain qui peut être n’existera plus, que va se jouer le sort pas seulement de nous-mêmes mais des générations à venir. Pas seulement de telle ou telle conquête des salariés mais de l’existence même des organisations du monde du travail dans son ensemble, de l’existence de la classe ouvrière en tant que telle ! Ne pas comprendre tout ca, les vrais enjeux de l’affrontement en cours, c’est alors ne pas avoir une idée claire, ne pas comprendre la profondeur et l’intensité exceptionnelle, les dimensions véritablement historiques de l’actuelle offensive du capital contre les travailleurs et les travailleuses, contre l’immense majorité de « ceux d’en bas » de nos sociétés. En somme, ne pas comprendre que c’est parfaitement concevable et réaliste la perspective d’un demain qui verrait notre sort déjà réglé, d’un demain qui ne nous laisserait plus aucune chance de nous battre pour les décennies à venir…
Notre conclusion est donc catégorique : pour être à la hauteur du enjeux historiques de la guerre lancée par la bourgeoisie grecque et internationale contre elle et le monde du travail, la gauche grecque doit s’éloigner de sa routine et de ses habitudes, de son mode traditionnel de faire de la politique, de penser et d’agir. En conséquence, elle doit tout d’abord prendre conscience que l’affrontement actuel n’est pas une simple répétition des précédents, mais quelque chose de nouveau qualitativement différent, qu’il est ici pour rester, qu’il aura une grande durée, et surtout qu’il est un combat global s’étendant sur toute la sphère des activités humaines. Si elle prend conscience de tout ca, de cette réalité absolument nouvelle, alors elle saura rendre son combat non seulement unitaire et radicale au maximum mais aussi enraciné aux profondeurs de la société dans un mouvement organisé de longue haleine et autour d’un projet alternatif pour une Europe des peuples et des travailleurs qui reste toujours à inventer.
Mais attention : Camarades, le temps presse et ce qui est encore possible aujourd’hui ne le sera probablement pas demain…
Yorgos Mitralias
Athènes, 4 mai 2012
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[Notas de Yorgos M. tras las elecciones], 6 May 2012 21:46
SYRIZA est de loin le premier parti dans la tranche d’age 18-55 ans. SYRIZA domine dans toutes les grandes villes
Le KKE est ecrase dans les ses bastions populaires
Le PASOK obtient moins que le tiers de son precedent score electoral
L’Aube Doree est partout et surtout dans les grandes villes et les quartiers populaires ou elle devance souvent le KKE
Dans les grands centres urbains il y a desormais deux grandes forces: SYRIZA et les neonazis.
On est en pleine Republique de Weimar, meme plus que le prevoyait mon texte….
Yorgos
Impresionante, la exposición de OPS (hasta el 10 de junio en Madrid, en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando). Es el anti-Disney: con eso bastaría para definirlo.
Pesimismo metafísico, mascullarán la mayoría, y pasarán rápidamente al siguiente asunto.
Pero ¿de qué nos han servido todas estas advertencias –desde hace cuarenta años?
¿Lograrán esos partidos que siguen llamándose a sí mismos «socialdemócratas» mirar a la cara a la gente y decir: llevamos más de treinta años equivocándonos?
http://elpais.com/elpais/2012/04/23/opinion/1335176747_779335.html
Durante la última dictadura argentina (1976-1983), llamada eufemísticamente “Proceso de Reorganización Nacional”, que tuvo hasta Cuatro Juntas Militares de Gobierno, hubo unas 30.000 personas desaparecidas (hechas desaparecer, para ser más exactos con las palabras) por dichas Juntas, tal como quedó claramente establecido por la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP) que dirigió el ya fallecido escritor argentino Enersto Sábato, durante la presidencia de Raúl Alfonsín en Argentina.
Los hechos descubiertos por esta Comisión, creada por los propios argentinos para lavar su memoria y recuperar su dignidad, llevaron al juicio y encarcelamiento de prácticamente todos los grandes responsables, incluidos jefes militares de la Junta, con cargos de ex Jefes de Estado. Toda una lección para los españoles.
En esa triste y oscura época, mientras en Argentina desaparecían 30.000 personas, gobernaron en España tres gobiernos distintos: el de Adolfo Suárez (UCD), el de Leopoldo Calvo Sotelo (UCD) y el de Felipe González. Pero también gobernaron con posterioridad y mientras los argentinos estaban juzgando a estos dictadores, Felipe González, José María Aznar e incluso José Luis Rodríguez Zapatero.
De todos esos desaparecidos se cuentan unos 600 españoles, identificados con nombres y apellidos.
Me pregunto cómo es posible la indecente actuación de los sucesivos gobiernos españoles, que se mantuvieron en silencio y no exigieron, hasta el día de hoy, de forma seria, el esclarecimiento de estos crímenes de sus propios ciudadanos y la condena de los asesinos, que si han llegado a la cárcel, algunos de ellos hace muy pocos años, ha sido por la propia reacción argentina, no por la nula presión de gobierno español alguno.
Me pregunto por los medios de difusión del pesebre y del abrevadero, prácticamente escondiendo estas atrocidades y siendo cómplices de la inacción de los sucesivos gobiernos españoles.
Para colocar las cosas en su contexto, baste recordar que ETA asesinó a unas 950 personas durante medio siglo. En Argentina se asesinó e hizo desaparecer, para que los familiares no pudieran enterrar a sus seres queridos a 600 españoles en apenas 7 u 8 años. Compárense los titulares en medios y las acciones de los diferentes gobiernos españoles, con las que estos mismos gobiernos y los serviles medios a su disposición han dedicado a 600 españoles asesinados apenas en el lapso de 7 ú 8 años. Bien por exponer los crímenes de los primeros a manos de los asesinos de ETA, pero ¿y de los 600 restantes, que pasa, que nunca existieron?
Por eso, cuando veo la inmensa agresividad del gobierno español actual, amenazando abiertamente al gobierno argentino en pleno (si se atreven, sufrirán represalias, o tendrá consecuencias, han llegado a decir, como si fuésemos los EE. UU. y nuestro país hermano, que ha acogido a millones de españoles durante siglos fuese el apestado gobierno de Corea del Norte. Incluso la palabra “apestado” ha sido utilizada para amenazar y señalar como quedaría Argentina, si se atreven nacionalizar YPF), porque ha pensado en nacionalizar, en parte o en todo, una empresa argentina estratégica que fue previamente privatizada, como YPF y desgajarla del control que adquirió su comprador, la compañía multinacional REPSOL, no puedo evitar dejar de compararlo con aquella tremenda inacción, silencio oneroso y cómplice, ese vergonzoso mirar para otro lado, mientras se seguía haciendo negocio con aquellas dictaduras, de todos esos gobiernos españoles.
Además, ¿de qué hablan? Más de la mitad de la propiedad de Repsol es extranjera y además es la segunda empresa española con más presencia en paraísos fiscales (12 filiales en las Islas Caimán y una en Liberia). ¿Es esto una empresa “española”, como para que merezca las amenazas tan flagrantes del gobierno español al gobierno argentino, por una amenaza de retrocesión de una privatización previa que muchos juzgaron escandalosa y vendepatria por parte del gobierno argentino de Eduardo Menem?
Repsol antes era una empresa pública. Es decir: de todos, y no de unos amigotes que valen su peso en oro. Como del Estado argentino era YPF.
Hace ya tiempo que nos expropiaron Repsol; concretamente entre 1989 y 1997, cuando Felipe González y Aznar se la quitaron de encima vendiéndola al peso. Tal sucedió con otras importantes empresas de sectores estratégicos, como Telefónica o Endesa, todos imperios boyantes que obtienen cada año beneficios de miles de millones que no acaban en las arcas públicas. Limosna de un año por los beneficios de una vida.
Es una vergüenza para este gobierno español y para los anteriores. Una gran vergüenza para los medios del pesebre y del abrevadero españoles. ¿A qué intereses sirven estos gobiernos y estos medios de difusión tan falsarios? ¿Para quién trabajan realmente, para los ciudadanos españoles que se supone que los eligieron, o para las empresas multinacionales, sin alma, sin patria y sin otros intereses que los de unos golfos que acumulan riqueza de manera indecente?
[Véase también el artículo de Juan Torres: http://blogs.publico.es/dominiopublico/5101/repsol-no-es-espana/
Así como el de Carlos Abel Suárez, María Julia Bertomeu, G. Buster y Antoni Domènech: http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=4883]
«Brecht dijo en cierta ocasión del comunismo que es el término medio. «El comunismo no es radical. Lo radical es el capitalismo»», recordaba Walter Benjamin. Se refiere a un conocido poema de Brecht, EL COMUNISMO ES EL TÉRMINO MEDIO (escrito en 1933). Lo recita así Ernst Busch:
http://www.youtube.com/watch?v=GH-hlxJndok
Una versión contemporánea:
http://www.youtube.com/watch?NR=1&v=kfr5bOev3Jc&feature=endscreen
Mi traducción: “EL COMUNISMO ES EL TÉRMINO MEDIO.// Llamar a derrocar el orden existente/ parece espantoso./ Pero lo existente no es ningún orden.// Recurrir a la fuerza/ parece malo./ Pero dado que la fuerza se pone en práctica/ de modo rutinario, ello no es nada del otro mundo.// El comunismo no es lo extremo/ que sólo puede realizarse en una pequeña porción/ sino que antes de que esté realizado del todo/ no hay ninguna situación soportable/ ni siquiera para los insensibles.// El comunismo es en realidad la exigencia mínima/ lo más inmediato, moderado, razonable./ Quien se opone a él no es un pensador discrepante/ sino un irreflexivo o quizá alguien/ que sólo piensa en sí mismo/ un enemigo del género humano/ espantoso/ malo/ insensible/ alguien que quiere lo extremo, eso que si se realiza incluso en una mínima porción/ arruinará a la humanidad entera.”
El texto alemán está en el volumen 2 de la edición que tengo yo de la poesía completa del gran escritor de Augsburgo: Gesammelte Gedichte, Suhrkamp, Francfort del Meno 1981, p. 503-504. Por cierto que sólo coincide parcialmente con una versión apócrifa que se difunde en la WWW, y que parece fruto de la entusiasta coescritura de algún internauta anóninmo (enigma cuya resolución dejo a alguna wikicolaboración de filólogos germánicos):
Der Kommunismus ist das Mittlere
Wenn schon nicht die ganze Welt den Kommunismus
Für ihre Sache hält, so ist doch die Sache des Kommunismus
Die ganze Welt. Wir sprechen nicht für uns als
Einen kleinen Teil, sondern als Teil der Menschheit, der die
Interessen der Menschen (und nicht die eines Teiles) vertritt.
Zum Umsturz aller bestehenden Ordnung aufzurufen
Scheint furchtbar.
Aber das Bestehende ist keine Ordnung, sondern
Verordnete Unordnung und planmäßige Willkür.
Zur Gewalt seine Zuflucht zu nehmen
Scheint böse.
Aber da, wo das, was ständig geübt wird, Gewalt ist
Ist es normal und nichts Besonderes.
Der Kommunismus ist nicht das Äußerste
Aber wenn er nicht verwirklicht ist, gibt es keinen Zustand, der
Selbst von einem Unempfindlichen auf Dauer ertragbar wäre.
Der Kommunismus ist wirklich die geringste Forderung
Das Allernächstliegende, Mittlere, Vernünftige.
Wer sich gegen ihn stellt, ist nicht ein Andersdenkender
Sondern ein Nichtdenkender, ein nur an sich Denkender.
Niemand hat das Recht, daraus, daß wir kämpfen
Den Schluß zu ziehen, wir seien nicht objektiv. Der scheinbar
Objektive bürgerliche Skeptiker erkennt nicht oder
Will nicht erkennen lassen, daß er in diesem großen Kampf
Mitkämpft, indem er die permanente, aber durch den Usus
Lange Zeit dem Bewußtsein entrückte Ausübung der
Gewalt durch eine kleine besitzende Schicht
Nicht Kampf nennt. Es ist notwendig, dieser besitzenden Schicht auch
Sämtliche »Güter idealer Art« aus den Händen zu schlagen.
Was immer weiterhin »Freiheit«, »Gerechtigkeit«, »Menschlichkeit«
Bedeuten sollen – bevor diese Begriffe
Nicht von allem gereinigt sind, was ihnen von ihrem
Funktionieren in der bürgerlichen Gesellschaft anhaftet, werden sie
Nicht mehr gebraucht werden können. Unsere Gegner sind
Gegner des Menschengeschlechts. Sie haben
Nicht »recht« von ihrem Standpunkt aus: das Unrecht
Besteht in ihrem Standpunkt. Sie müssen vielleicht
So sein, wie sie sind, aber sie müssen nicht sein. Es ist
Verständlich, daß sie sich verteidigen, aber sie verteidigen
Den Raub und die Vorrechte, und verstehen darf hier nicht heißen
Verzeihen. Der dem Menschen ein Wolf ist, ist kein Mensch, sondern
Ein Wolf
Furchtbar
Böse
Unempfindlich
Stets nur das Äußerste wollend, was selbst zum kleinsten Teil verwirklicht
Die ganze Menschheit immer wieder ins Verderben stürzte.
Cuando un economista convencional habla de Racionalidad (habría que escribirlo con mayúsculas) se refiere a la maximización de objetivos humanos valiosos –valores–, desde el supuesto de que todos o casi todos esos objetivos pueden medirse en dinero.De manera más general, la Racionalidad se refiere a la maximización del Valor.
Surgen aquí dos problemas. Uno tiene que ver con la pluralidad de los valores –con minúsculas–, que quizá no siempre sean conmensurables entre sí (tal sería por ejemplo la prudente conclusión de Steven Lukes al final de su libro Relativismo moral). Si es así, si la racionalidad intenta realizar valores –en plural— quizá inconmensurables –al menos algunos de ellos–, entonces tendremos que hablar de racionalidades, en plural.
La segunda dificultad tiene que ver con la maximización. Acaso maximizar no sea siempre una buena estrategia (en el mundo real donde vivimos, y donde las realidades más importantes para nosotros son sistemas complejos adaptativos –luego volveremos sobre esta noción). Quizá, más que maximizar un valor, debamos aspirar a realizarlo en grado suficiente. Ello nos conducirá a la idea de racionalidad acotada.
Racionalidades –en plural— acotadas, más que una Racionalidad en singular y con mayúscula… Fundamentar estas ideas requiere que demos algunos pasos atrás.
RACIONALIDAD: LA ECONÓMICA Y LAS OTRAS
(Pueden consultarse otros dos ppt sobre racionalidad en la pestaña de este blog DOCENCIA EN LA UAM.)
«Tras inundaciones, ciclones o fuertes granizadas, los poderes públicos suelen decretar el estado de emergencia. ¿Por qué no promulgar un estado de emergencia económica o de catástrofe social cuando varios millones de personas son privados del derecho al empleo (constitucionalmente reconocido), a la renta, a la atención sanitaria o a la vivienda? La declaración del estado de emergencia constituye el fundamento de derecho público en virtud del cual, en circunstancias excepcionales, las autoridades pueden requisar locales, medios de transporte o medios de produccíón. (…) Promulgar el estado social de emergencia reactivaría el principio que fundamenta los servicios públicos: el derecho de propiedad no es absoluto; es sólo una libertad que puede ejercerse dentro de los límites compatibles con las necesidades de la colectividad.»
Daniel Bensaïd, La sonrisa del fantasma, Sequitur, Madrid 2012, p. 108
El gran poeta estadounidense Kenneth Rexroth solía hablar de la Mentira Social, así con mayúsculas. Un nivel interesante de cuestionamiento es desvelar en lo social los mecanismos de dominación que se disfrazan de otra cosa, desde luego. Pero otro nivel que quizá resulte aún más interesante me parece el siguiente: es cierto que bastantes de los fenómenos sociales más importantes –pensemos en el dinero, o en el estado— son en cierto sentido ficciones. Mas ¿cómo se convierten en operativas esas ficciones, cómo ejercen tan reales y descomunales efectos sobre las vidas de la gente?
“El dinero es mentira, sólo las personas son verdad”, decía una de las pancartas que pudimos leer en Madrid en la gran manifestación del 15-O (15 de octubre de 2011). Pero si el dinero fuese mentira ¿cómo podría gobernar nuestras vidas de la forma en que lo hace? ¿De qué clase de “mentira” se trata? ¿Cómo cabría lograr que la “economía de verdad” no se vea subyugada por esa “mentira”? ¿Y cómo pueden las personas que “son verdad” recobrar grados de libertad, autonomía real, frente al ámbito de lo económico y financiero, sea cual fuere el juicio sobre los niveles de verdad y mentira que identifiquemos ahí?
El dinero, más allá de sus funciones “técnicas” (unidad de cuenta, medio de cambio), ha sido también siempre un instrumento de poder. No es ni ha sido nunca una mercancía como las demás –lo que debería resultar mucho más evidente desde que el mundo se despidió del patrón-oro. Es básicamente una relación social; tiene que ver con la deuda y con la confianza. La adecuada provisión de dinero es una función de la economía que ha de entenderse como un servicio público, igual que la educación o la sanidad. Por todo ello, las propuestas de reforma monetaria pueden alcanzar una importancia que desborde lo meramente económico para extenderse hacia lo social, lo político y lo ecológico. En un librito que acabamos de publicar –Meter al dinero en cintura, Icaria, Barcelona 2012– se analiza una notable propuesta cuyas raíces se hunden en el siglo XIX, pero que continúa presentando una radical actualidad en nuestros días: la idea de una moneda internacional basada en materias primas, que quizá permitiese reducir las inaceptables desigualdades entre países y anclar más sólidamente la economía “real” a su base biofísica.
Los autores y autoras de este libro –desde un grupo de trabajo ad hoc autoconstituido en la Universidad Autónoma de Madrid en el otoño de 2011— son Óscar Anchorena, Irene García de Yébenes, Carmen Madorrán, Carlos Martínez Núñez, Arantzazu Muñoa Errasti, José Manuel Naredo, Adán Reyes y Jorge Riechmann.