¿cómo se ha llegado al rescate financiero? Un fragmento de Joaquín Estefanía

«(…) Noviembre del año 2008: por primera vez un presidente de Gobierno español (Rodríguez Zapatero) asiste a la cumbre de mandatarios del G-20, y se codea con los Bush, Merkel… Ha sido invitado por Sarkozy pero su presencia la avala la que se consideraba una de las más eficaces regulaciones del sistema financiero. Precisamente como consecuencia de la crisis bancaria citada de los años setenta y ochenta, España se había dotado de una legislación y unas prácticas que en ese momento eran la envidia del mundo. El primer ministro británico, Gordon Brown, la alababa públicamente, y el hoy hipercrítico Wall Street Journal llevaba a su primera página la siguiente reflexión: el modelo español es el que hay que seguir para paliar la debacle motivada por la quiebra de Lehman Brothers y la nacionalización de una parte muy significativa de la banca americana, británica y alemana, entre otras.

Esta legislación acumulativa, producto de la experiencia de personas como Mariano Rubio, Luis Ángel Rojo, Aristóbulo de Juan, Ángel Madroñero, José Luis Nuñez –padre de Soledad Núñez, aspirante a subgobernadora-, etc. probablemente no contemplaba la posibilidad de un deterioro tan largo y profundo de la economía general, como el que se está sufriendo. Una crisis que ha exigido permanentes esfuerzos de recapitalización de los bancos, que ha deteriorado hasta el límite la calidad de sus activos inmobiliarios y empresariales, y que está haciendo crecer la morosidad general en porcentajes por encima de los dos dígitos.

De todos estos factores, el que hasta ahora ha jugado un papel más determinante ha sido la explosión de una burbuja inmobiliaria que al menos duró una década: entre los años 1997 y 2007 la construcción creció al ritmo de un 5% anual. En esos años el parque de viviendas aumentó en 5,7 millones de casas, casi el 30% del total existente, y la revalorización del precio alcanzó un 191%. En 1998 la construcción suponía casi el 14% del empleo global en España, el doble que en Alemania y cinco puntos más que en el Reino Unido. Ese año, el Gobierno Aznar aprueba una ley del Suelo que multiplica la exuberancia irracional del sector de la edificación: todo el suelo se declara urbanizable salvo que esté expresamente prohibido. Se favorece un boom extraordinario de la construcción y de las compraventas relacionadas con la misma. Pero no en el sentido en que defendió el PP (aumentará el número de pisos y, por tanto, bajarán los precios de los mismos) sino en el especulativo: se adquirían viviendas no porque fuesen baratas sino porque eran caras y en el futuro lo iban a ser más. La especulación desencadenó la continua recalificación municipal de los terrenos, los ayuntamientos engordaron sus arcas, y algunos ediles encontraron el modo de llenar con facilidad y escaso control sus bolsillos particulares, como luego se ha comprobado. La responsabilidad del PSOE fue no pinchar esa burbuja y cabalgar —sobre todo en su primera legislatura— a lomos de la opulencia.

Los efectos de esa política económica y del modelo económico del ladrillo han llegado con retraso, pero con especial intensidad al corazón del sistema financiero. Como explica el economista Gonzalo Gil, que fue subgobernador del Banco de España y que ha escrito uno de los libros más notables y concretos sobre lo que pasa (La crisis, el eterno retorno, Marcial Pons), el fenómeno de creación de burbujas no es nada nuevo, está muy estudiado y generalmente se explica muy bien, pero a posteriori. Se trata de algo recurrente, cuya detección es muy difícil aun en el caso de que los supervisores, los reguladores y las entidades financieras desarrollen sus capacidades y obligaciones de manera solvente (cosa que no siempre ocurre). La diferencia en este caso respecto a los anteriores es que la explosión de la burbuja ha dado lugar a una crisis global y sistemática, que está afectando a los sistemas financieros y a las economías reales de todo el mundo. Conviene recordar estos orígenes en el tiempo del rescate.»

Joaquín Estefanía, «¿Cómo hemos llegado hasta aquí?», El País, 9 de junio de 2012. El original puede consultarse en http://economia.elpais.com/economia/2012/06/09/actualidad/1339248836_720136.html

Artículo de Miguel Jiménez sobre cómo funciona el rescate europeo en  http://economia.elpais.com/economia/2012/06/08/actualidad/1339146321_563947.html

Y véase también «los expertos advierten que el riesgo de la banca se trasladará al Estado»: http://economia.elpais.com/economia/2012/06/10/actualidad/1339325735_916939.html