con la que está cayendo

Y con la que está cayendo, se preguntará, ¿defender a las ranas y los pájaros? Sí, precisamente con la que está cayendo. Pues, o bien somos capaces de reintegrarnos de forma sana en una biosfera próspera (en vez de explotar y degradar la Tierra en una huida hacia adelante sonámbula, como hacemos ahora), o nada se vuelve menos probable que la supervivencia humana.

Utópico, buenista, quijotesco, se reprochará. Podemos responder con el poema de Erri de Luca, su “Manifiesto de Quijote”: “No es el opositor de los poderes, él es lo opuesto./ A la potencia opone la impotencia, otra voluntad./ No está en la oposición, que no existe, está en las antípodas./ Los poderes se agrupan en los centros, para él no hay espacio,/ lo opuesto es largo, difamado, esparcido./ Cuando encuentra un semejante funda una república/ sobre un apretón de manos, una ciudad/ sin alcalde, policía, jueces, bolsa./ Lo anima cada voz que se enfrenta al poder,/ pero a la revolución le dice: demasiado poco,/ lanzar piernas al aire, subvertir no basta,/ es necesario desarraigar del pecho, de la respiración/ la voluntad de asumir poder, de lo contrario se vuelve a empezar./ Lo opuesto tiene un solo artículo de la Constitución:/ haz a cada uno aquello que te gustaría que te hicieran.”[1]

 

[1] Erri de Luca, Sólo ida. Poesía completa, Seix y Barral, Barcelona 2016, p.273.