¿con quién nos quedamos?

Tenemos un país que dice: quiero socialdemocracia. Y un líder que responde: os daré socialdemocracia de la buena.[1] Y tenemos por último a Casandra –qué puñadito de cenizos, agoreros y catastrofistas- quien advierte: no se dan ya condiciones para la socialdemocracia… No estamos en 1930 ni el 1950, sino en el segundo decenio del siglo XXI. Y vienen tiempos muy duros…

 

[1] El congreso del Partido Socialdemócrata Alemán SPD en Bad Godesberg se celebró en noviembre de 1959. A pesar de lo cual, en cierta forma, ¡ahí seguimos! No desde luego el PSOE, cuyo neoliberalismo “con rostro humano” hace tiempo que sólo la pereza mental permite seguir asociando con la izquierda. Pero sí otros actores políticos: en su encuentro con empresarios españoles en el Hotel Ritz, el 6 de junio de 2016, Pablo Iglesias “ha desgranado su habitual discurso: la defensa de una salida neokeynesiana a la crisis. El líder de Podemos se ha reivindicado, como ya hiciera ante los empresarios catalanes en Sitges, como la nueva socialdemocracia” (http://www.eldiario.es/politica/Pablo-Iglesias-Ritz-candidatura-patriotica_0_523897662.html ).