consignas

Frente al keep calm and carry on del gobierno británico (la advertencia de 1939 que fue relanzada en 2000 para contribuir al adormecimiento de conciencias sacudidas por la crisis), podríamos proponer algo así como: keep calm, carry on thinking y -añadiendo como estrambote la máxima de Napoleón que encandiló a Lenin y más recientemente a Zizek– on attaque, et puis l’on verra. En suma: no perder la serenidad, no deponer el pensamiento, no dejar de actuar.