el mundo no ha sufrido nunca por un exceso de razón, dijo thomas mann

Y Ladislao Martínez, el querido Ladis de quienes compartimos con él tantos años de militancias (en mi caso, casi tres decenios, tras encontrarnos en el movimiento anti-OTAN de mediados de los años ochenta), Ladis solía decir: «Un ecologista es una persona que tiene más razón de la que le gustaría». Le hemos recordado tanto, en este congreso confederal de Ecologistas en Acción en Estella/ Lizarra donde nos consternó la noticia de su muerte…

No te volveré a oír saludarme diciendo: «Cómo lo llevas, compañero del metal…» No tendré ocasión de seguir aprendiendo cara a cara -aprendiendo de tu lucidez analítica, tu tenacidad transformadora y tu capacidad organizativa. Cuánto hemos perdido en esa tarde aciaga del 5 de diciembre de 2014. Descansa, compañero.

 

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6 de diciembre de 2014

Fundador de la organización e impulsor de plataformas ciudadanas
ECOLOGISTAS EN ACCIÓN LAMENTA PROFUDAMENTE EL FALLECIMIENTO DE LADISLAO MARTÍNEZ

Ecologistas en Acción expresa su más profundo pesar ante el fallecimiento de uno de sus fundadores, Ladislao Martínez. La noticia llegó hoy, durante la celebración del congreso confederal de la organización en Estella/Lizarra, donde se rindió un espontáneo homenaje al histórico ecologista, impulsor de plataformas ciudadanas y amigo.

Ladislao Martínez, Ladis, era reconocido miembro de movimientos en Madrid y en el resto del Estado. Su trabajo contra la privatización del agua, en defensa de las energías renovables y limpias fue fundamental, como reconocen sus compañeros de lucha.

La noticia de su fallecimiento interrumpió la mesa inaugural del congreso confederal que Ecologistas en Acción celebra estos días en Estella/Lizarra con más de 250 miembros de la organización. Todos ellos recordaron el papel fundamental de Ladis a la hora de constituir Ecologistas en Acción, hace ya 16 años, y de defender muchas de las luchas ecologistas a las que se ha enfrentado la organización a lo largo de su historia.

Varios minutos de aplausos en pie acompañaron el homenaje espontáneo a Ladislao Martínez con palabras de ánimo para sus familiares y personas cercanas. El recuerdo a Ladis no solo se limitó a su papel en movimientos y colectivos. En Ecologistas en Acción también se recordará siempre su tesón, su carácter empecinado en hacernos pensar, su carácter agudo, irónico y divertido. La fuerza con la que planteaba aquello en lo que creía nos sigue mostrando el camino para seguir hacer ecologismo social. Con Ladis.
Que la tierra te sea leve, compañero.

(Comunicado de prensa de Ecologistas en Acción)

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IN MEMORIAM

Ladislao Martínez, Ladis, el ecologista cabal

MANUEL GARÍ

Sábado 6 de diciembre de 2014

La inesperada noticia del fallecimiento de Ladis nos ha golpeado a quienes (muchísimos) compartíamos sueños y luchas con él. Sus últimos meses cierto es que han sido muy duros para él, pero estábamos seguros que pronto lo veríamos como siempre: dinámico, irónico, organizando. Si alguien ha representado la trayectoria del movimiento ecologista en nuestro país, ese es Ladis. Su muerte nos deja sin el amigo, un amigo de verdad, generoso, inteligente, solidario, entrañable… Pero también sin su mucho saber como referente del ecologismo social y de la ecología política. Intervino tanto en el movimiento social como en la lucha política. Durante décadas estuvo en el centro de la acción y la reflexión en múltiples campos: siempre en defensa de los de abajo, siempre denunciando el ecocidio.

Tuve la suerte de conocerle en el movimiento pacifista de los años ochenta a la vez que a Ramón Fernández Durán. Concretamente en la Comisión Anti-Otan que se reunía en el local de Aedenat de la calle Campomanes de Madrid, dónde tantas iniciativas de movilización social se prepararon. Además de luchar por el referéndum para la salida de la Alianza y contra las bases americanas, contra la «mili» o contra la visita de Reagan, impulsamos junto a Jaime Pastor una imaginativa campaña contra el uso de los vehículos privados que atoran e intoxican Madrid, bajo el lema El coche devora la ciudad.

En la brecha desde 1980, fue fundador de Aepden, luego Aedenat que finalmente configuró Ecologistas en Acción con otras organizaciones, y puedo decir que me abrió los ojos a la dimensión ecologista de la crisis civilizatoria en la que estamos sumidos. A partir de ahí compartimos el mismo recorrido político durante 40 años bien en la lucha contracorriente y en minoría frente al cambio climático, bien intentando formular propuestas para la izquierda y los sindicatos tanto en el campo de la energía, como en de la democracia o en el de las alternativas anticapitalistas.

Defensor de primera hora de las energías renovables contribuyó a la redacción de varios planes energéticos cuyo objetivo era minimizar el impacto basándose en el ahorro y eficiencia energética y en la sustitución de la energía nuclear y fósil por las fuentes limpias alternativas. Fue representante del movimiento ecologista en el Consejo Consultivo de Hidrocarburos de la Comisión Nacional de la Energía. Promovió de forma incansable la actividad antinuclear. Pero su acción también abarcó la lucha por defender el carácter público de los bienes esenciales y comunes: fue el alma mater de la Plataforma Contra la Privatización del Canal de Isabel II; así como en la lucha desde Attac contra el modelo de globalización capitalista hijo de la financiarización neoliberal. En tanto que profesor de enseñanza secundaria en Vallecas participó activamente en la Marea Verde.

Ha sido uno de los mejores y más agudos conocedores del oligárquico sistema eléctrico español al que ha puesto al descubierto en numerosos artículos precisos, documentados e incontestables. No se prodigaba mucho escribiendo, pero ¡qué bien escribía! como se puede comprobar en sus trabajos en Viento Sur, revista de la que formaba parte de su Consejo Editorial.

Se definía como ecosocialista. Su compromiso político se plasmó en su militancia en Izquierda Unida, en la que fue coordinador federal del área de ecología y dónde fue uno de los dirigentes más conocidos de Espacio Alternativo, más tarde impulsó la propuesta ecologista desde Izquierda Anticapitalista, activista del 15 M, se sumó de forma entusiasta a la creación de Podemos, siendo uno de los impulsores del Círculo 3E (Economía, Ecología y Energía) y en su querido barrio de Cuatro Caminos-Tetuán.

Quienes le tratamos en los últimos meses sufrimos con su sufrimiento. Hoy compartimos el dolor con Carmen.

 

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IN MEMORIAM

 

Ladislao Martínez, el luchador incansable

AGUSTíN MORENO | Publicado:

Ladislao_MartínezLadislao Martínez, en una imagen de archivo. / ecologistasenaccion.es

“Es como un pelotari incansable,
que por mal que venga la bola trata de devolverla.
Que cuando sale perdiendo inicia otra partida,
Que permanece en la pista siempre, habituado a los golpes.
Por mucho que le abuchee un público hostil,
enloquecido por la fiebre posesiva,
es un pelotari infatigable que nunca,
nunca, deja de jugar –por mal dadas que vengan.”
Juan Ramón Capella. Grandes esperanzas

Ha muerto Ladislao Martínez y sus amigos y compañeros estamos conmocionados y nos cuesta asumir el hecho. Tenía 56 años y desde hace unos meses arrastraba una enfermedad que le suponía una importante limitación a alguien de fuerte personalidad y poder intelectual. Como reflejo de su trayectoria, su despedida nos juntó a muchas personas de muy diversa procedencia: familiares, alumnos, ecologistas, militantes de la izquierda, profesores, ciudadanos en general. Me gustaría glosar algunos aspectos  muy significativos de su vida y de su compromiso.

 

Ladislao era un activista todoterreno, con una gran capacidad de trabajo y entusiasmo. Comprometido siempre con todo tipo de causas: la ecología, el cambio social, la defensa de lo público, del agua y de la escuela. Tenía una sólida formación científica –había estudiado Química- sus principales aportaciones fueron en el campo de la ecología. Fundador de las primeras organizaciones ecologistas en los años ochenta, como Aepden, que luego sería Aedenat y que cristalizaría en Ecologistas en Acción. Gran crítico de la energía nuclear y experto en energías renovables, contribuyó a la creación de conciencia ecosocialista en España. Además participó en el movimiento pacifista (Comisión Anti OTAN) y fue impulsor de iniciativas como La ciudad sin coches o la Marea Azul contra la privatización del Canal de Isabel II, consiguiendo la victoria de su paralización. La manera más segura de encontrarse con él era en la calle, en una manifestación por una buena causa.

Empezó en política en el movimiento autónomo anarquista en la universidad. Evolucionó hacia el ecologismo social y político, porque consideraba que había que defender la naturaleza influyendo en la izquierda y con medidas políticas medioambientales. Por eso estuvo en Izquierda Unida y en Espacio Alternativo, luego en Izquierda Anticapitalista. Recientemente estaba vinculado a Podemos (Círculo de Economía, Ecología y Energía), y le desazonaba que su enfermedad no le permitiera estar aportando todo su conocimiento y experiencia en unos momentos de gran expectativa de cambio.

Su participación en política siempre se hizo desde la toma de tierra de su implicación en los movimientos sociales, de los que era firme defensor. Nada sectario, partidario de las decisiones horizontales y poco amigo de las burocracias. Muy leal con sus compañeros de proyecto y amigos. Y muy noble en el debate político: siempre iba de frente, con una gran capacidad dialéctica. Ladis nunca se resignó a la miseria sin esperanza que ofrecía el sistema como única alternativa. Tenía claro que había que cambiar el sistema y, de algo aún más importante, que era posible hacerlo. Últimamente estaba ilusionado por las posibilidades de avance, aunque inquieto por los tiempos difíciles que corrían para las posiciones unitarias.

De tradición familiar docente, Ladis era un profesor extraordinario y nunca dejó de serlo. Su rigor científico y gran capacidad didáctica (la misma que podía poner a la hora de explicar la complejísima tarifa eléctrica, para que lo entendiera todo el mundo), hacía que sus alumnos se entusiasmaran por la Física y Química. Muy exigente consigo mismo, desde que comenzó el curso todo su objetivo era conseguir ir dando las clases día a día, sin que le anulara la enfermedad. Esta pelea por hacer bien su trabajo le generaba gran angustia. De hecho, las clases fueron su última trinchera para seguir viviendo, lo último que quiso seguir haciendo bien hasta la última semana.

También fue muy activo en la Marea Verde. Le gustaba moderar las asambleas habituales de nuestro instituto en Vallecas, un reducto de compromiso con la escuela pública y de resistencia a los recortes. Siempre reivindicando en la calle y mejorando en la escuela. Fue un lujo contar con Ladis en el instituto y una suerte personal haber trabajado codo con codo con él. Cuánto voy a echar de menos esas guardias de recreo, paseándonos en pareja, hablando con los chicos y, entre nosotros, de política y educación.

Como persona, lo que mejor define a Ladislao era su generosidad. Un hombre bueno, en el sentido ‘machadiano’. Aunque a simple vista parecía tener el aspecto de un tipo duro, era una persona muy sensible. Su gran humanidad le llevaba a comprometerse en tantas causas y a empatizar con los demás. Uno no se mete a revolucionario si no es por razones de ética y de estética, de conciencia y de sensibilidad. Y si es cierto aquello de que las personas se ponen a prueba en las situaciones difíciles: qué grande, qué entero y qué digno ante la enfermedad. Y qué generoso en el trato con sus amigos y compañeros, siempre pendiente de los nuevos que llegaban al centro. Lo fue hasta su última hora y decisión. Tuve la suerte de darle un abrazo horas antes de su muerte sin saber que era una despedida. Me cuesta creer su muerte, como a todos, y habrá preguntas que no tengan respuesta. Solo me cabe intentar asumir la situación desde el respeto a una persona a la que la enfermedad le suponía pérdida de facultades para la enseñanza y limitaciones en su activismo militante, algo que le cerraba su horizonte vital.

En Ladis los hechos hablan más alto que las palabras. Recordaremos su amabilidad y su interés por los demás, su vida de militancia y compromiso, sus aportaciones e ideas, aunque se prodigara poco escribiéndolas. Perdurará en la memoria de los compañeros y de las gentes que le han conocido por su legado de lucha contra el desorden del sistema capitalista. Generosidad, valentía y dignidad ante la muerte. Fue un luchador incansable que quiso vencer a la enfermedad antes de que ésta le derrotara, aunque nos dejase desolados. Las lágrimas de sus familiares, alumnos, amigos y compañeros son las mejores flores que le hemos podido dedicar. Hasta siempre, querido amigo. Nos vemos allá arriba. Ahora nos toca seguir tu lucha, que es la de todos.

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Fallece el militante ecologista Ladislao Martínez

 

El histórico activista, de 56 años, fue uno de los fundadores de Ecologistas en Acción

PÚBLICO/EUROPA PRESS Madrid 06/12/2014

El que fuera uno de los fundadores de Ecologistas en Acción, Ladislao Martínez, ha fallecido este sábado, según ha informado la organización que ha conocido su muerte mientras celebraba en Estella (Navarra) su Congreso Confederal, al que asisten más de 250 miembros de la organización.

Era uno de los activistas más reconocidos del ecologismo militante, tenía 56 años y en los últimos tiempos dedicó todo su esfuerzo a la campaña contra la privatización del suministro de agua en la Comunidad de Madrid y al impulso de la iniciativa política Podemos.

Él mismo explicaba su vinculación con el ecologismo desde que, a principios de los años 80, se implicó en las campañas contra las centrales nucleares. Luego, debido a su intensa actividad en diferentes organizaciones y asociaciones ecologistas, se convirtió en uno de sus personalidades de referencia.

Nacido en Cuenca, pasó su infancia en una pequeña localidad de la Alcarria y residió durante la mayor parte de su vida en Madrid. Hijo de maestros, era licenciado en Ciencias Químicas y trabajaba como profesor en un instituto de enseñanza secundaria de Vallecas. Fue uno de los fundadores del ecologismo político en España. Era miembro del Consejo Científico de ATTAC y del Consejo Editorial de la revista Viento Sur.

Sus restos se encuentran durante la tarde de este sábado en el tanatorio de la M-30 de Madrid.

Homenaje

Ecologistas en Acción ha lamentado «profundamente» su fallecimiento y ha convertido el congreso, donde ha irrumpido la noticia, en un «espontáneo acto de homenaje al histórico ecologista» del que ha destacado su «carácter empecinado», su «ironía» y su «tesón».

Los miembros de la organización han dado un aplauso de varios minutos al fallecido y palabras de ánimo a sus familiares y personas cercanas. El recuerdo a Ladis no solo se limitó a su papel en movimientos y colectivos. «En Ecologistas en Acción también se recordará siempre su tesón, su carácter empecinado en hacernos pensar, su carácter agudo, irónico y divertido. La fuerza con la que planteaba aquello en lo que creía nos sigue mostrando el camino para seguir hacer ecologismo social. Con Ladis. Que la tierra te sea leve, compañero», concluye en un comunicado.

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Ante la reciente y triste marcha de Ladislao Martínez, la Fundación Nueva Cultura del Agua quiere mostrar su más sentido pesar a su familia y amigos.
 

Ladislao (Ladis) ha sido un referente imprescindible para el ecologismo social en España (participó en la creación de Aedenat y más tarde en la de Ecologistas en Acción, activista antinuclear y de otros muchos espacios) y para entender y traducir a la acción transformadora las complejas relaciones entre la degradación ecológica, el sistema económico y el metabolismo social, siendo un destacado experto en energías y en las facturas ocultas de la nuclear y de los lobbies eléctricos. Estuvo presente en múltiples plataformas y luchas en defensa de una gestión publica y sostenible de bienes tan esenciales como el agua, a lo que en los últimos años dedicaba buena parte de sus energías, en defensa de la gestión pública del Canal de Isabel II y en el seno de la Red Agua Pública. Pero sobre todo era una persona de gran lucidez y enorme coherencia personal, que entendía su papel en los distintos espacios que ha contribuido a crear desde la generosidad que siempre le ha caracterizado.

Te echaremos de menos, Ladis.

 


LADISLAO MARTÍNEZ: VALEDOR DE LA LUCHA POR LA REMUNICIPALIZACIÓN DEL AGUA EN RASCAFRÍA


Que Rascafría sea hoy un precedente histórico por conseguir la remunicipalización del servicio del agua tras una consulta a los vecinos, con lo que eso implica en términos de participación y calidad democrática, lleva tu marca y tu sello Ladis.


No podremos olvidar aquel octubre de 2013, cuando cientos de vecinos congregados por la Plataforma vecinal, irrumpimos en un interminable aplauso emocionado después de escucharte. Tu palabra entusiasta, apasionada, pero sobre todo verdadera logró ordenar, dar sentido, y traducir un montón de voces en un proyecto colectivo, en una apuesta por el trabajo en común, que ha hecho de Rascafría un municipio más solidario, más sensible, con más fuerza y sobre todo con menos miedo en la defensa de lo público que a todos nos concierne como ciudadanos.


Nos has enseñado a trabajar con lo común, lo que nos une, despertando ese espíritu comunitario y participativo tan difícil de mostrar; a transformar la rabia e impotencia inicial de los vecinos en fuerza y acción democrática, poniendo a nuestro alcance la información, los argumentos, las razones y los criterios necesarios para convertir nuestra lucha en un proceso reivindicativo y de trabajo muy constructivo, donde la calidad democrática, la participación y la transparencia fueron nuestra insignia. Y….LO CONSEGUIMOS!


Tu muerte nos ha consternado y llenado de tristeza, pero tu impronta y tu fuerza están más presentes que nunca. Eres el alma de nuestra lucha, gracias Ladis.


Plataforma vecinal por la remunicipalización del agua de Rascafría

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OBITUARIO

Ladislao Martínez, pionero del ecologismo político

El fundador de Aedenat (actualmente Ecologistas en Acción) lideró la lucha contra la privatización del agua en la Comunidad de Madrid

Ladislao Martínez, referente en el mundo ecologista, falleció ayer en Madrid y dejó muda a mucha gente: a su familia, a sus hermanos de tantas luchas verdes, a sus alumnos y colegas del instituto de Vallecas, a los compañeros con los que inició una enorme y exitosa movilización contra la privatización del Canal de Isabel II de Madrid, a los nuevos y viejos camaradas con los que se reencontró en Podemos, a los políticos de izquierda a los que asesoraba… Porque Ladis (nacido en Garcinarro, Cuenca, hace 56 años) era más que un ecologista. Ladis era un líder social. Y muy buena gente.

“Empecé con el tema de las centrales nucleares, a principios de los ochenta”, explicaba a este diario hace dos años: “Mi padre leía el periódico cuando iban a instalar Zorita, en 1968, y se maravillaba. Decía que nos darían la luz gratis”. Fundó Aedenat, hoy convertida en Ecologistas en Acción. Su muerte sorprendió a la organización en un congreso confederal en Navarra, que se interrumpió con un aplauso de minutos con el auditorio puesto en pie.

Contaba que solía emprender batallas sin muchas posibilidades de éxito, pero gracias a sus conocimientos era un adversario tenaz y consiguió alguna sonada victoria, como la de organizar en 2012 un movimiento multitudinario que hizo inviable la privatización del agua en Madrid.

Siempre militó en grupos de izquierda y aunque tuvo ofertas para pasar a la política nunca dejó su plaza de profesor de Química en un instituto en Vallecas. Allí se movía como pez en el agua y se enorgullecía cuando conseguía inculcar a sus estudiantes amor por el medio ambiente. Ayer, entre tantos amigos y personalidades de movimientos sociales, había en el tanatorio de la M-30 de Madrid grupos de alumnos suyos llorando desconsolados.

Era consecuente y si subía en tu coche y ponías el aire acondicionado sugería con una sonrisa que mejor bajases la ventanilla. Cuando lideró la exitosa marea azul contra la privatizacón del agua en Madrid algún enemigo se tomó la molestia de rastrear sus posesiones. Pese a que le encontraron 15 hectáreas de secano heredadas a medias con sus hermanos en el pueblo le tacharon de terrateniente. Ni perdió la sonrisa ni habló con inquina de quienes movieron aquello.

Entró en Podemos, donde confluían tantos movimientos en los que se había implicado. Como siempre, estaba hasta arriba de actividad cuando en junio tuvo un problema físico que le dejó tocado, jodido, enfadado y triste. “Me di cuenta de que algo me pasaba cuando leyendo un artículo sobre cambio climático me costaba seguir el hilo”, me explicó hace un mes. Le había llamado sin saber qué ocurría, solo para saber de su vida. Me explicó que la recuperación iba más lenta de lo que le habría gustado, que estaba leyendo a Álvaro Mutis y que le costaba, que se había trabado dando una charla de diez minutos sobre energía. A él, que era capaz de debatir durante horas con datos sin mirar un papel, eso le frustraba. “¿Te he dejado planchado, eh, querido amigo?”, repetía. Quienes le conocían contaban ayer que desde entonces iba a las asambleas y se sentaba detrás y hablaba poco. Aquella vez nos emplazamos para un café que ahora sí tendrá que esperar, querido amigo.

 

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Ladislao Martínez López- «Ladis! (Cuenca 1958- Madrid 2014) falleció el pasado 5 de diciembre. Era un ecologista cabal, un gran amigo y fue el verdadero impulsor de Rivas Aire Limpio.

Cuando a partir del año 2000, acompañando la ola de despilfarro del boom del ladrillo, empezaron a surgir como setas los proyectos de centrales térmicas, hasta diez proyectos hubo en torno a Madrid, y una de ellas fue proyectada en Valdemingómez, Ladis nos animó a iniciar la pelea contra su construcción. Nosotros le decíamos que la frustración de no haber parado la incineradora, nos pesaba para iniciar una nueva lucha. Pero el insistió con el argumento de que en este caso era muy probable que la pelea acabara en victoria y que eso nos daría fuerzas para reemprender la lucha contra la incineradora. Y no se equivocó en nada, pues paramos las térmicas, con la Plataforma Aire Limpio-Térmicas-No (de la que fue fundador y animador principal) y ninguna se pudo construir y ahora en Rivas Aire Limpio estamos empeñados de nuevo en la lucha contra la incineradora de Valdemingómez y la Plataforma Aire Limpio ahora se llama Incineradoras No.

Pero Ladis fue mucho mas que eso, se inició en el movimiento ecologista en los años 80 en la lucha contra las centrales nucleares, que el PSOE pensaba impulsar de forma demencial. Luego participó activamente en las organizaciones que dieron lugar a Ecologistas en Acción, en su Comisión de Energía, y en el propio proceso de confederación en ella de muchas de las entidades ecologistas distribuidas por todo el Estado español, imprimiendo a este proceso la orientación de no conformarse con los lugares comunes, sino buscando apoyarse en los mejores estudios científicos para la acción, y también no quedarse en los estudios, sino buscar llevar las alternativas a las poblaciones afectadas, para construir un verdadero ecologismo social. Como hizo contra las térmicas, pero también en la lucha contra la privatización de Canal de Isabel II, que fue su último gran reto y en la que se empeñó y consiguió que movimientos tan innovadores, pero tan nuevos, como el 15M, se implicaran de forma ejemplar. Por eso han sido cientos las charlas que ha dado, las movilizaciones en las que ha participado y ha buscado innovar en los métodos de movilización social, como hizo con la Consulta Social del Agua, que luego ha dado lugar o otras muchas consultas ciudadanas.

Pero no sólo en la ecología se centró su compromiso social, pues participó de forma señalada en la Comisión Anti OTAN y en la lucha por salir de la misma y sacar las bases americanas del territorio español. También en el apoyo al Movimiento 0’7%, de impulso a la solidaridad internacional. En las huelgas generales contra los diversos gobiernos PSOE y PP. Pero muy particularmente en la defensa de la enseñanza pública, dado que era químico y profesor de un instituto en Entrevías (Vallecas), desde hace casi 20 años, donde se dejó la piel para hacer amar la ciencia a sus alumnos y donde participó en la lucha social y sindical, últimamente con la Marea Verde.

Por otra parte, aun cuando no dejaba de recordar (cuando alguien intentaba convencerle, con argumentos marxistas) su formación inicial anarquista, también participó en política, pues estaba convencido de que era imprescindible para construir un mundo mejor, desde la participación de las clases populares y trabajadoras. Estuvo organizado en IU, con importantes responsabilidades en el área de medioambiente, luego pasó a organizarse en Espacio Alternativo e Izquierda Anticapitalista donde estuvo bastantes años y hace pocos meses entró con mucha ilusión en Podemos, donde encontró la posibilidad de llevar a la práctica la voluntad de trasformación ecológica y social que anhelaba.

Y creemos que las responsabilidades que se autoimpuso, con su implicación social y en Podemos, está en el origen de la crisis que le llevó a la muerte. Pocos días después de las elecciones europeas tuvo una fuerte crisis psiquiátrica, que le llevó al hospital y después a reducir al mínimo su participación política. Cuando comenzó el curso se incorporó a su instituto, pero un día antes de su fallecimiento se dio de baja por su salud.

No pudo soportar el dejar de hacer lo que tanto quería: su trabajo político- social y la enseñanza. Como buen ecologistas sabía que debemos nuestra existencia a la naturaleza y a ella decidió volver.

Deja una compañera, Carmen, completamente desconsolada, y a un montón de alumnos, amigas y amigos también desconsolados, que nos tenemos que conformar con recordarle, e intentar, sin su ayuda, pero con su ejemplo, continuar la lucha que él emprendió.

Ladis, contigo siempre.

Rivas Vaciamadrid, diciembre de 2014.

Tus compas de Rivas Aire Limpio