hacerlo ligero

Es un fin de mundo, sí. Pero no deberíamos intentar cargar ese peso sobre nuestras espaldas: nos quebraría (sobre todo si lo intentamos en soledad). Cabe intentar si acaso el difícil ejercicio que propone Adam Zagajewski (en su poema IMPROVISACIÓN): “Hay que hacerse cargo de todo el peso del mundo/ y hacerlo ligero…”

(En cada agenda mía de estos últimos años he copiado estos dos versos.)