juan carlos barba: hemos chocado ya contra el iceberg, pero aún no nos damos por enterados…

«Como expone en una frase sucinta y aparentemente inofensiva la Agencia Internacional de la Energía (IEA): “En 2013 se han invertido más de 1,6 billones de dólares para suministrar energía a los consumidores mundiales, una cifra más del doble, en términos reales, de la del año 2000”.  (…) Aunque desde algunos ámbitos se ha interpretado que seguía aumentando la producción de energía a ritmos en el entorno del 1,5% a pesar del estancamiento de la inversión entre 2011 y 2013 por la mejora de la productividad, en 2014, como destaca el informe anual de BP, la producción ha aumentado solo el 0,9%, un hecho insólito fuera de períodos sin crisis económica grave. Esto se debe a que hay un desfase temporal entre la inversión en energía y su reflejo en las cifras de producción. Este aumento del 0,9% está por debajo del de la población mundial, lo que se traduce en una menor disponibilidad energética per cápita, un probable cambio de tendencia secular.

Desde el año 2000 la producción de energía primaria se ha incrementado en un 36%, muy lejos de ese 100% de aumento en la inversión. Es decir, que cada vez hay que emplear más recursos (trabajo, materiales y energía) para obtener una unidad de energía. Esto es reflejo de lo que los expertos en energía llaman descenso en la Tasa de Retorno Energético (TRE). Si estimamos que la inversión requerida es una buena aproximación a esa TRE, nos estaremos enfrentando a un descenso del 32% en la TRE en un período de 13 años (2000-2013).

Aunque hay bastante variabilidad en las estimaciones de la TRE que existía en el año 2000, la cifra que más se suele ver está en el entorno de 20:1, es decir, que para obtener 20 unidades de energía se requería la utilización de 1 unidad de esta. Un 32% de descenso en 13 años implica que en 2013 estaríamos en el entorno de 13:1, y que en otros 13 años estaremos sobre 9:1, una cifra que se encontraría por debajo de lo que Charles Hall, uno de los mayores especialistas en este ámbito, piensa que es la mínima para que el sistema económico actual siga funcionando sin problemas. Si la tendencia continuara igual, en otros 39 años más (2065) la TRE se encontraría por debajo de 3:1, que es el mínimo que estos mismos expertos estiman necesario para sostener algo parecido a una civilización compleja.»