moral de la compasión

El gran interrogante moral no es “qué hago frente a mi igual”, cómo me conduzco con aquel que es aproximadamente tan fuerte –o tan débil— como yo. El contractualismo yerra. La pregunta de verdad importante es “qué hago frente al desvalido”. Como señalaba Emmanuel Levinas, “la moralidad no nace en la igualdad, sino en el hecho de que hacia un punto del universo convergen las exigencias infinitas, las de servir al pobre, al huérfano, al extranjero y a la viuda”.

¿Cómo me conduzco –de forma paradigmática— frente al animal destinado al matadero? A lo que surge de la respuesta frente a esa mirada inerme lo llamaremos –con Reyes Mate y otros— ética de la alteridad, o también: moral de la compasión.