nosotros contra nosotros

Ojalá fuese algo tan fácil como “nosotros frente a ellos”… Podríamos recurrir a los viejos, buenos y probados mecanismos de la xenofobia. El problema terrible aparece cuando se trata de asumir, de verdad, que somos nosotros contra nosotros…

La única posibilidad de cambiar de verdad es reconocer el mal dentro de uno mismo, en el propio corazón –en vez de seguir la senda fácil de señalar hacia fuera, que culmina en el asesinato del chivo expiatorio y la movilización general para hacer la guerra al vecino.