Titular de prensa: “Manual para disfrutar el eclipse: los cinco detalles en los que debes fijarte para vivir una experiencia inolvidable”. Recoge bien tanto la locura del “turismo de eclipse” a escala planetaria que ha generado el 12-A (eclipse total de sol visible desde una buena franja de la Península Ibérica)[1] como la mejor promesa entre las muy mermadas ofertas que nos hace ahora el capitalismo terminal y necrófilo que habitamos: “vivir una experiencia inolvidable”. Se nos promete, en efecto, “el mayor espectáculo de la naturaleza”,[2] y nadie quiere perdérselo, so pena de caer (aún más) en las garras de la ansiedad social y eso que hace ya un tiempo se ha bautizado en inglés como FOMO (Fear of Missing Out).[3] Sólo en Madrid se prevé que más de medio millón de personas se desplacen a la Sierra para ver el eclipse en un contexto de riesgo extremo de incendio.[4]
“El mayor espectáculo de la naturaleza…” Pero no necesitamos espectáculos a los que asistir como espectadores, sino experiencias que nos hagan sentir la naturaleza como ese Todo (esa Gaia) de la que formamos parte.
El eclipse total de Sol anterior que pudo verse en la Península Ibérica tuvo lugar el 17 de abril de 1912, hace 114 años. Dentro de 114 años, este territorio donde vivimos se habrá convertido con toda probabilidad en un desierto inhabitable, e incluso es posible que no queden ya seres humanos en ningún rincón de la Tierra. Eso nos da la medida de la absoluta excepcionalidad histórica de este tiempo que es el nuestro (mientras la mayoría social sigue sin querer aceptar de ninguna manera la realidad de nuestra situación).
Roger Hallam explica que la oración más importante de nuestro tiempo es: la gente no se da cuenta de que no podemos hacer que la situación vuelva a mejorar. El clima “no volverá a equilibrarse: esa opción ya no está disponible. O bien tienes una revolución para evitar que empeore, o bien empeora cada vez más y más y más. A veces tienes opciones limitadas en la vida. No hay opción de vuelta atrás; no somos dioses. Las élites la cagaron y tú pensaste que todo desaparecería si simplemente intentabas olvidarlo y seguías viendo Netflix… Mala idea”.[5]
Y por otra parte: la Tierra, como saben y nos recuerdan los ecólogos, es un buen lugar para vivir.[6] Pero no sólo ahora: es el mejor lugar y el único del que dispondremos, a pesar de nuestras fantasías de colonización extraplanetaria y a pesar del enorme daño que estamos infligiendo a su habitabilidad. Incluso una Tierra convertida en Hothouse Earth (Tierra Cocedero) será más amigable con la vida que todo el resto de nuestro sistema solar, incluso si no quedasen Homo sapiens para contarlo.
(Para que conste: yo mismo estaré observando el eclipse, pertrechado esta tarde con las gafas protectoras reglamentarias, en un lugar de estos montes de la Sierra de Guadarrama donde vivo.)
[1] “Se prevé el desplazamiento de millones de personas en sólo unas horas, con posibles embotellamientos. Las autoridades recomiendan evitar desplazamientos el día del eclipse, especialmente tras el máximo, cuando suele concentrarse la mayor parte del tráfico de retorno…” Raúl Sánchez y Antonio Martínez Ron, “Dónde ver el eclipse solar del 12 de agosto: recorrido y visibilidad en cada municipio, minuto a minuto”, eldiario.es, 11 de agosto de 2026; https://www.eldiario.es/sociedad/mapa-ver-eclipse-solar-12-agosto-recorrido-visibilidad-municipio-minuto-minuto_1_13440048.html
[2] Antonio Martínez Ron: “Manual para disfrutar el eclipse: los cinco detalles en los que debes fijarte para vivir una experiencia inolvidable”, eldiario.es, 11 de agosto de 2026; https://www.eldiario.es/sociedad/manual-disfrutar-eclipse-cinco-detalles-debes-fijarte-vivir-experiencia-inolvidable_1_13431722.html
[3] Fenómeno que para algunos investigadores entra ya de pleno en la categoría de las adicciones: https://orbiumadicciones.com/nuevas-tecnologias/fenomeno-fomo-fear-of-missing-out/
[4] https://bsky.app/profile/lamarea.com/post/3msuoglebdm2z
[5] https://x.com/RogerHallamCS21/status/2087074794755756317
[6] Elizabeth Kolbert, La vida en un planeta poco conocido, Debate, Barcelona 2025, p. 67.