7.º Encuentro Ecosocialista Internacional en Bruselas, del 15 al 17 de mayo de 2026
En un momento en el que la supervivencia de la humanidad está en juego, necesitamos un movimiento que vuelva a plantear una alternativa esperanzadora, enfrentando a la extrema derecha y al neoliberalismo. Por eso llamamos a todes las que luchan por la dignidad humana y por una alternativa al capitalismo destructivo a converger en Bruselas del 15 al 17 de mayo de 2026, para el 7.º Encuentro Ecosocialista Internacional.
Más de un siglo después de la alternativa planteada por Rosa Luxemburgo “¿socialismo o barbarie?”, la nueva situación del capitalismo extractivista empuja a la humanidad al borde del precipicio con una nueva ecuación: “¿Ecosocialismo o barbarie?”
Siete de los nueve umbrales de peligrosidad que condicionan la existencia de nuestra especie en el planeta han sido superados: el cambio climático, la integridad de la biosfera, los cambios en el uso de los suelos, el ciclo del agua dulce, los ciclos biogeoquímicos y las nuevas contaminaciones químicas, y el séptimo, la acidificación de los océanos, se superó en el 2025. En solo cuatro años, la Tierra ha superado oficialmente cuatro de estos nueve umbrales de peligrosidad.
En concreto, ya estamos viviendo los primeros años de un nuevo clima más peligroso. Cada año supera un nuevo récord en el alza de la temperatura mundial. Cada año, las catástrofes climáticas se multiplican alrededor del mundo. Las COP sobre la biodiversidad están paralizadas y la destrucción y desaparición de especies continúa.
Este derrumbe no es un efecto natural de “la Tierra”, sino el resultado de una carrera por la ganancia cada vez más exacerbada, una huida hacia adelante destructiva del “producir cada vez más” en detrimento de los seres humanos y de la naturaleza.
El supuesto “capitalismo verde” es un engaño que sirve de pretexto a las políticas neocoloniales y de austeridad de los gobiernos neoliberales, mientras las emisiones de gases de efecto invernadero siguen aumentando. No hay salida digna sin ruptura con la lógica del crecimiento destructivo inherente al capital. El tiempo de la acción no puede tardar, el tren descontrolado del capitalismo debe ser detenido por la revolución ecosocialista.
La agenda neoliberal, impuesta en nombre del “rigor presupuestario” y del reembolso de las deudas públicas contratadas ante los mercados financieros, es hoy más que nunca sinónimo de destrucción del estado de bienestar, de desastre ecológico y climático y de la transferencia masiva de riquezas del Sur global hacia el Norte y de las clases trabajadoras hacia las clases capitalistas. Esta lógica impide toda perspectiva de redistribución de las riquezas, indispensable para realizar inversiones cruciales para la justicia social y la bifurcación ecológica.
Inundaciones, sequías, incendios, temperaturas invivibles… Los fenómenos climáticos extremos, cada vez más numerosos, más violentos y más mortífero, afectan en primer lugar a les más empobrecides del planeta, a las poblaciones del Sur global y en particular a las mujeres*, niñes y personas mayores, sobre todo las racializadas e indígenas.
La lógica extractivista explota tanto los cuerpos como los territorios, amenaza los derechos de los y las trabajadoras, profundiza la precariedad de las relaciones laborales y la violencia de género va de la mano de la violencia de los terratenientes, las grandes empresas y los gobiernos contra las poblaciones que se resisten a esta lógica, entre ellas las poblaciones indígenas y las mujeres, que muchas veces están al frente de la resistencia.
Estos fenómenos, sumados al cambio de uso de los suelos con lógica de despojo y acumulación de capital, de urbanización para pocos, generan desplazamientos forzados de comunidades campesinas e indígenas, empujando a millones de personas a una migración forzada en todo el planeta por causas ambientales. Los gobiernos de los países ricos apoyan el desarrollo de falsas soluciones, el greenwashing y la huida hacia adelante tecnológica, mientras las extremas derechas defienden abiertamente el climato-negacionismo.
Organizar la resistencia y hacer converger nuestras luchas
Ante todo esto, es indispensable organizar la resistencia y el contraataque, haciendo converger nuestras luchas: ecosocialistas, territoriales y descoloniales, luchas ecosindicales, por la justicia climática, luchas ecofeministas, antiextractivistas… Pero también poner en común nuestros análisis, nuestras investigaciones y nuestras experiencias, para construir una perspectiva ecosocialista y anticapitalista, a escala internacional, que nos permita retomar la iniciativa en la construcción de una sociedad más justa que ponga la vida en el centro.
Con este objetivo, se celebra en Belém (Brasil) el II Encuentro Ecosocialista Latinoamericano y Caribeño, del 8 al 11 de noviembre de 2025, con motivo de la COP 30 y como respuesta al estancamiento que han supuesto las COP durante décadas. En este Encuentro están presentes las afrodescendientes, los pueblos originarios de la Amazonía, les activistas por la defensa de sus territorios, las coaliciones contra el extractivismo, les campesines sin tierra, les militantes políticas… Sus propuestas, sus miradas descolonizadas desde el Sur Global, sus alternativas ecosocialistas arraigadas en sus territorios y en sus luchas, serán fundamentales para la construcción de nuestro VII Encuentro internacional, así como las conclusiones y resoluciones de los Encuentros anteriores.
Desde 2014, la Red de Encuentros Ecosocialistas se ha reunido en dos continentes y en cinco países diferentes. Después de Buenos Aires (Argentina) en 2024, el 7º Encuentro tendrá lugar en Bruselas en 2026 y será una oportunidad para reunir a organizaciones, colectivos y movimientos sindicales, políticos, feministas, descoloniales, de personas migrantes, académicos… de varios continentes, en particular de Europa, América Latina y África.
Frente a las fuerzas destructivas del capital, frente a la extrema derecha, frente a las políticas de rearme generalizado y al aumento del gasto militar, tanto en el seno de la Unión europea y de la OTAN como en China, en Rusia y en otros lados, frente a las guerras imperialistas libradas por Estados Unidos contra los pueblos del mundo, por Rusia en Ucrania, y frente al genocidio perpetrado por Israel en Palestina, opongamos la respuesta de los pueblos, de aquellas y aquellos que hacen girar el mundo con su trabajo, cuidando a los seres humanos y los ecosistemas.
Frente a la barbarie, rompamos con el capitalismo, opongamos la solidaridad internacionalista y un proyecto de sociedad ecosocialista.
¡Nos vemos en Bruselas del 15 al 17 de mayo de 2026!