Carmen Madorrán en la presentación del libro de Lucía Ortiz de Zárate Ética en la inteligencia artificial, en Espacio Dykinson, el 19 de marzo de 2026, justo antes del equinoccio de primavera: “Invitarnos a usar IA a los profesores de Humanidades es como pedir a un médico que haga daño a sus pacientes”.
A la hora de valorar de manera amplia la digitalización y las IA, lo principal es percatarnos de que están posibilitando que se desplieguen y vayan afianzándose formas de totalitarismo inéditas, como nunca antes ha conocido la humanidad. Lo estamos viendo en directo en EEUU, en Rusia, en China; ¿y aplaudimos porque se pueden crear impresionantes videojuegos, u organizar bibliografías académicas más fácilmente –y sobre todo acelerar aún más las demenciales dinámicas tecnosociales donde estamos inmersos?
Algunos despistados hablan de ecofascismo, pero la verdadera amenaza es el tecnofascismo.