Exámenes. Mira uno a esos chicos y chicas mientras escriben, concentradas y diligentes, y se pregunta qué será de ellas dentro de diez, de veinte años… En la mayoría de nuestros estudiantes de filosofía encuentra uno amor por los libros, respeto por el saber, curiosidad intelectual, atención a la diferencia, cultivo de la creatividad, búsqueda de pensamiento propio… Y es que esta Facultad nuestra de Filosofía y Letras tiene algo de refugio, de reducto para quienes buscan un mundo mejor que debería ser posible. Que debería, pero que probablemente no lo será.
Ahora bien, “la historia puede cambiar cuando al menos un solo hombre o una sola mujer se toma realmente en serio la dignidad de todos”, escribe el Papa León en su encíclica recién publicada.